11 de julio 2022 - 00:00

Sorgo: la Argentina, clave en el comercio con China

Con la llegada de los conflictos geopolíticos, el sorgo desarrollado localmente gana lugar a nivel global.

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La produccion de sorgo en nuestro país se realiza en la región centro y norte. Carlos Sosa, Representante de la Comisión Sorgo de Maizar, lo define más precisamente “desde Rafaela hacia el norte”. En diálogo con Ámbito, el especialista en el cultivo destacó que el desarrollo reciente se debió al crecimiento en las exportaciones y a que el productor tiene un precio conveniente.

En términos generales el negocio agrícola es sumamente complejo, pero al fin y al cabo, todo se resume en precio y cantidad producida. Queda claro que el precio de un commoditie agrícola esta sujeto a las variaciones del mercado pero el productor puede trabajar sobre la otra variable, que es la cantidad, es decir el rendimiento en su lote.

Según Sosa, “en Estados Unidos los productores de elite buscan llegar a las 16 toneladas por hectárea pero en Argentina en algunos ensayos hemos superado esa cifra. Lo que nos falta es agronomía, definir dosis de fertilizantes, zonas de siembra y mucha información actualizada. Pero también aceptar el desafío de buscar el máximo rendimiento. Hoy en día, los mejores productores de la zona núcleo están en 8 o 9 toneladas pero el promedio de país es 3,7. Hay una brecha muy grande para explorar con la genética que existe”.

La época de siembra del sorgo se extiende desde octubre hasta fin de enero, es decir que tiene una ventana de implantación muy amplia que varía según la zona geográfica. Con las condiciones actuales de precio, pareciera ser que la limitante -tal como ocurre con el girasol- será la cantidad de semillas disponibles.

En cuanto a los números, el sorgo -impulsado por la guerra ruso-ucraniana- tocó en mayo de 2022 un precio que se ubicó un 77% por encima de los valores previos a la pandemia. Si bien ya regresó a los valores previos al conflicto bélico, las cotizaciones son por demás atractivas.

valores elevados

Un trabajo realizado por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó que “el 29 de abril del 2022 se registró la máxima cotización en al menos 10 años, luego de que se alcanzaran los u$s355,6/t, mientras que se ha presentado una retracción en los valores del sorgo a partir de allí, ubicándose el 23 de junio en u$s304,1/t.”

A pesar de los últimos descensos en los precios internacionales, nos encontramos en valores históricamente elevados para este cultivo y eso se debe fundamentalmente a la demanda de China, que es el principal importador del grano.

Argentina comenzó a exportar con mayor intensidad a ese destino a partir de 2019 y eso motivó que en el mercado interno los precios del sorgo coticen por encima del maíz, algo poco habitual.

Julio Calzada, Director de Informaciones y Estudios Económicos de la BCR aseguró en diálogo con Ámbito que “en el mercado internacional, Argentina compite con Estados Unidos y Australia. Todos buscan venderle a China, que se lleva el 88% de los 12 millones de toneladas disponibles en el comercio global”.

Sin embargo, lo más relevante del mercado internacional radica en la geopolítica. Según Calzada, “existen tensiones entre China y Australia por una serie de inversiones que los asiáticos hicieron en la zona de islas, cercanas al continente, consideradas “peligrosas” por su ubicación” y recordó el pacto estratégico AUKUS (Australia (A), Reino Unido (UK) y Estados Unidos (US)) firmado en septiembre de 2021 con el fin de defender los intereses compartidos en el Indo-Pacífico de estas potencias. Ese pacto autorizó a Australia construir submarinos de propulsión nuclear por primera vez en su historia. Sólo en 1958 Estados Unidos compartió información con otro país para hacer esto, en ese entonces con Reino Unido.

Este acuerdo se lee como una respuesta a los intereses geoestratégicos de China en el Océano Pacífico. En un marco de múltiples medidas frente a este compromiso de cooperación, China impuso aranceles superiores al 80% sobre la cebada, que persisten hoy en día. Parecía inminente la imposición de aranceles prohibitivos sobre el sorgo australiano para el mercado chino, pero finalmente los mismos no se impusieron porque si eso ocurre, los chinos se quedarían sin abastecimiento.

Esta situación de tensión, a la que por supuesto se suma Estados Unidos, podría beneficiar a la Argentina, puesto que sería el único país fuera del conflicto que podría abastecer de sorgo al gigante asiático. Para Calzada, “la geopolítica se metió de lleno en el mercado de granos. Observamos un regreso a los 80, donde se analizaban cuestiones como éstas que afectaban a los alimentos y a la energía.

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