El CIO de IEB Fondos, Federico Broggi, y el Sr. fixed income strategist de Adcap, Javier Casabal, encabezaron el segundo panel de Ámbito Debate sobre Finanzas & Inversiones.
El CIO de IEB Fondos, Federico Broggi, y el Sr. fixed income strategist de Adcap, Javier Casabal, formaron parte del segundo panel de Ámbito Debate sobre Finanzas & Inversiones, vinculado al mercado de capitales y con la moderación del editor de Economía y Finanzas de Ámbito, Juan Pablo Marino.
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Broggi puso el foco en el reciente dato de inflación y señaló que “está acelerando, pero creemos que estamos viendo el pico y esperamos mejores datos para abril”, aunque lo supeditó al contexto internacional y “cómo se desarrolla el precio de los commodities, sobre todo el petróleo y el gas, ya que podríamos tener una baja incluso más fuerte si el problema se resuelve”.
“Hoy estamos con un ojo afuera y un ojo acá. En otro momento, a Argentina esta situación internacional le hubiera pegado mucho más fuerte porque éramos importadores netos de petróleo y las finanzas estaban bastante peor”, valoró y, al hacer un balance, indicó: “Nos benefició el mayor ingreso de dólares por exportaciones de petróleo y gas, mientras que nos perjudicó en mayor inflación y en el riesgo país o las tasas subiendo un poquito afuera, haciendo que sea más difícil ir a los mercados internacionales, aunque hoy el gobierno parece no querer ir”.
Casabal coincidió en “el dato de marzo fue el peor y el de abril debería ser bastante mejor, sin tener el factor de la carne”, aunque anticipó que “sigue la preocupación porque “el alza de precio del petróleo no llegó a impactar 100% en los combustibles en marzo”.
“Es posible que el mercado siga protegiéndose. Muchas veces sobre reacciona y esta cobertura que venimos viendo hace 20 días puede ser priceando una inflación que era de 26% antes del conflicto y ayer quedó en 31,5%, cerca de cinco puntos por encima”, agregó.
Un dólar estable, con riesgos para el segundo semestre
Al poner el foco en el nivel del dólar, Broggi comparó la situación con 2024. “En 2023 hubo elecciones y un mercado muy dolarizado. En 2024, ganó Milei y hubo un shock de confianza, empezó a bajar la inflación, hubo déficit cero. Y este año arrancó muy parecido, con un mercado muy dolarizado por las elecciones legislativas, un resultado agradable para el mercado y bastante flujo financiero por el crecimiento de préstamos en dólares y emisiones de empresas en el exterior, al que ahora se suma la cosecha gruesa”, observó.
El referente de IEB Fondos anticipó que “el dólar podría pegar una escalada con esta suba de la inflación”, pero aclaró que “no se ve nada preocupante, sino para ajustar un poco”. A eso le agregó que “el Banco Central está comprando bastante y eso también da bastante tranquilidad”.
No obstante, puso el foco en el segundo semestre. “Hacia junio o julio habría que ver cómo sigue la dinámica, porque está el pago de intereses de amortización de la deuda y de dónde van a salir esos dólares”, apuntó y recordó que hace dos años hubo un blanqueo que influyó en el nivel de reservas.
el Sr. fixed income strategist de Adcap, Javier Casabal
Casabal destacó la política de acumulación de reservas del BCRA.
En la misma línea, Casabal opinó que “el mercado le va a pedir al gobierno que sobre acumule dólares durante esta primera etapa”, mientras valoró que la autoridad monetaria “está comprando alrededor de 1.500 millones de dólares por mes y ese ritmo acaba de empezar a subir con la cosecha”.
“Como el mercado tiene dudas sobre el segundo semestre, creo que el gobierno va a aprovechar para acelerar el ritmo de compras y acumular una buena cantidad el próximo trimestre, algo que va a ser muy positivo para los bonos”, anticipó.
Riesgo país y salida a los mercados
Poniendo el foco en la gestión de Javier Milei, Broggi aseguró que “en materia económica y financiera, uno podría decir que se hicieron todos los deberes para que el riesgo país sea menos”, por lo cual analizó que “sin dudas la problemática política hace que el riesgo país tarde en comprimir porque son dos modelos completamente distintos y un recuerdo muy fresco de un modelo que no fue bueno y que hace poco reestructuró la deuda”.
A la par, Casabal valoró que “en estos días se vio que los bonos argentinos anduvieron mejor que otros similares”, considerando que “faltaba que se disipe o tranquilice el riesgo externo” y comparó la situación local con las recientes emisiones de Colombia y Ecuador: “Se pagaron cupones muy altos, de hasta 9,25% y el gobierno no está dispuesto a pagarlos. En noviembre se pagó 6,5% a 2029 y creo que esa es la pauta, se está buscando salir en esos niveles”.
“Creo que el gobierno no se quería poner a Ecuador como un techo y estaba esperando condiciones mejores. En el medio surge esta interrupción, similar a otras, donde el mercado se cierra. Por otro lado, Argentina podría buscar una emisión chica en mercados internacionales y ahí, como pudiste, salir las calificadoras te hacen un upgrade y desata un círculo virtuoso que te devuelve el acceso”, añadió.
El FAL como una oportunidad de potenciar el mercado de capitales
Al referirse al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que impulsó el gobierno mediante la reforma laboral, Broggi reconoció que “es un tema que nos tiene fascinados” y explicó que va a estar integrado por las empresas y “va a ser usado para pagar desvinculaciones, fondeándose con aportes que se hacen a la seguridad social y se redistribuyen a este fondo separado, que es inembargable y neutro, no es una nueva erogación, para luego ser invertido”.
“Está bueno porque es más flujo para el mercado de capitales y es una modernización para el mercado financiero argentino. Cuando uno mira todo el mundo, hay fondos de pensiones y laborales en todos lados. De hecho, al mirar la penetración del mercado financiero en Argentina es muy baja y esto va a ayudar un montón”, comparó.
El referente de IEB consideró que es también un beneficio para las empresas. “Antes una empresa reaccionaba ante una desvinculación diciendo ‘a ver de dónde saco el importe para pagar’ y ahora lo va a tener planificado. Pasa de la reacción a la planificación y genera un ahorro a futuro”, precisó y apuntó que además supone un mayor flujo: “Cuando hay dinero en el mercado de capitales, el riesgo país baja, las empresas se financian más barato, y pueden hacer nuevos proyectos de inversión que generan trabajo directo e indirecto, con un crecimiento para la economía que trae generalmente mejores salarios”.
l CIO de IEB Fondos, Federico Broggi (2)
Broggi consideró que el FAL puede dotar de dinamismo al mercado de capitales.
Mediante un cálculo basado en la masa salarial de las empresas, habló de un potencial de “entre 1.800 y 2.000 millones de dólares anuales, siempre y cuando no aumente además el empleo registrado”, por lo que consideró que la compañía “avanza en informar a los cliente y prepararse internamente en tecnología y recursos humanos a la espera de la reglamentación”.
Pensando a futuro, planteó que “en Argentina no hay fondos o inversores institucionales que tengan otros plazos” y agregó que el FAL “apunta a dar previsibilidad”. “No me sorprendería que, si es exitoso, salgan otros fondos distintos o se incentive que aparezcan otros fondos, porque desarrolla mucho más el mercado y no es lo mismo que esté todo el mercado pensando en un plazo que es mañana a que algunos inversores piensen a cinco años”.
Casabal comparó al FAL con la aparición de un inversor “como eran las AFJP antes de 2008”, al señalar que “al mercado le estaba faltando desde entonces un inversor institucional de largo plazo”, asegurando que “el lugar que van a ocupar el mercado puede ser un game changer para toda la industria”.
“Esto va a empezar a ser algo así y los fondos CER todavía son un poco cortos porque no te sirven para financiar el mercado inmobiliario, es decir créditos hipotecarios, porque hay un descalce grande de plazos”, indicó y anticipó que “esta herramienta puede venir a ocupar un lugar relevante porque podés empezar a ver demanda por títulos CER mucho más largos”.
Finalmente, el referente de Adcap aseveró que “si se lanzan en junio o julio y uno invirtiera todo en fondos CER o activos vinculados con la inflación, en términos de tamaño deberían estar alcanzando en 12 meses el 32% de la industria en renta fija en pesos” y destacó: “Es un montón y debería seguir creciendo. Con el tiempo se van a ver los efectos más de largo plazo”.
Opciones de inversión
En cuanto a las opciones para los inversores, Casabal anticipó que “los bonos en dólares deberían ser lo más conservador ahora, subiendo a esta ola de compras del BCRA que van a fortalecer las reservas incluso en lo más álgido de la guerra”.
En comparación, consideró que “los bonos en pesos vienen de tener una performance de 20%, pero es muy difícil de mantener ese rendimiento durante un período largo” y apuntó: “El que tiene que medir sus inversiones en dólares, hoy no puede estar parado en pesos”. También mencionó que “la cobertura por inflación se va a mantener y seguimos recomendando los bonos CER” para quienes se coloquen en pesos.
Broggi se mostró en la misma línea. “Un BCRA que compra dólares en un conflicto que merma ayuda a los bonos en dólares”, indicó, mientras en pesos mencionó a los instrumentos CER y se animó a ir por “una tasa fija un poco más larga”.
“La liquidez que hay en el sistema va a seguir y el diferencial de tasas entre una Lecap corta y un Boncap está muy alto. En algún momento el mercado lo va a empezar a mirar para que achique, ni hablar si el conflicto en Medio Oriente se resuelve, el precio de petróleo baja y las expectativas de inflación también”, observó.
En lo personal, destacó que IEB “está haciendo mucho foco en Ciclo Nova, un fondo en dólares con sesgo conservador” que apunta a otorgar un mayor rendimiento que los bonos del Tesoro estadounidense.
El futuro, entre el optimismo y las alertas
A futuro, Broggi se mostró “bastante optimista” y lanzó: “Quiero que haya más crédito hipotecario, que el mercado se desarrolle más, que se acerque más gente a invertir y generar un ahorro extra”.
Por su parte, Casabal se diferenció y anticipó que “es posible que el año que viene volvamos a tener algún tipo de ruido como el de 2025”, considerando que “el gobierno se va a tener que preparar para eso”. Para ello, llamó a “llegar a 2027 con la mayor cantidad de herramientas posibles, porque no sabemos cuáles van a estar disponibles”, poniendo como ejemplo el auxilio financiero de Estados Unidos ocurrido hace algunos meses.
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