El chief investment officer en Santander Asset Management, Cristian Brau, y el subgerente de Finanzas de Banco Credicoop, Nicolás Razzetti, encabezaron el primer panel de Ámbito Debate sobre Finanzas & Inversiones.
El comportamiento de los inversores y la realidad de los créditos en un contexto de cautela
Cristian Brau, de Santander, y Nicolás Razzetti, de Banco Credicoop, analizaron la coyuntura durante el primer panel de Ámbito Debate sobre Finanzas & Inversiones.
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Cristian Brau, de Santander, y Nicolás Razzetti, de Banco Credicoop, analizaron la coyuntura del sector durante el primer panel de Ámbito Debate sobre Finanzas & Inversiones.
Moderado por el editor de Economía y Finanzas de Ámbito, Juan Pablo Marino, la charla giró en torno a los créditos y productos financieros. Brau rompió el hielo al comparar la situación actual con la previa electoral de 2025.
“Venimos de un contexto de elecciones el año pasado, con las tasas en términos reales positivas en máximos históricos y ahora estamos con tasas negativas. La inflación no termina de desacelerar, con dos datos de 3 y 3,4% y tasas que hoy rinden cerca del 2% mensual o por debajo”, analizó el referente de Santander.
A su vez, agregó que “con el tipo de cambio hubo mucha protección y búsqueda de cobertura previo a las elecciones, pero ahora vemos que durante el año se está apreciando cerca del 6%” y sintetizó. “Esto quiere decir que el que compró un dólar en enero, hoy tiene 6% menos”. En cambio, comparó que “el que vino apostando a tasas, todavía teníamos algo positivas en los primeros meses y hoy se está dando vuelta”, por lo que llamó a “empezar a abrir los ojos y prestar intención a si conviene irse a inversiones ajustables por CER para capturar rendimientos reales positivos”.
Razzetti coincidió en la visión y dijo que esto “se refleja en los flujos”, al precisar: “Si tomás toda la plata que administraban los Fondos Comunes de Inversión (FCI) una semana antes de las elecciones y mirás ese dato la semana pasada, medida en dólares, todo ese cúmulo de plata aumentó un 45% directo, con un 40% los money market y 65% la renta fija 65”.
“Hay vocación de tomar un poquito más de riesgo, pero es muy anticipado pensar que eso es capilar o masivo. Sigue habiendo señales de que el inversor sigue siendo conservador, porque el 60% del total, que son 65 millones de dólares, sigue siendo money market y el grueso de esos flujos, aun dentro de renta fija, es mundo dólares. Es decir que la plata que entra al sistema, en vez de entrar en 1.400 pesos, entra en un dólar”, expresó.
La cautela ante la volatilidad global
Por otra parte, con respecto a la coyuntura global y los efectos de la guerra en Medio Oriente, Razzetti consideró que “la coyuntura amerita cautela, tener un poco más de liquidez y menos duración”. “No significa que no vaya a haber oportunidades, pero sí tener más cuidado ya que a nivel global estamos en una crisis geopolítica que, si bien tiene algún precedente histórico, estamos en el medio del río”, advirtió.
En este sentido, Brau indicó que “hay mucha volatilidad no solo en lo local, sino en lo internacional, con un año de elecciones en Estados Unidos y la dependencia que tenemos de ese gobierno”, para luego referirse a las acciones del presidente de ese país, Donald Trump, como “una persona que arrancó con el tema de los aranceles y se desdecía, actualmente está con la guerra y el petróleo sube y baja”.
“Localmente estamos en un proceso en el cual no están claras las condiciones hacia adelante y eso hace que el inversor tome decisiones más cautelosas y se vuelve más cortoplacista, como es nuestra cultura en general”, sostuvo y graficó que “se ve en el segmento al cual atendemos, que son las pymes, que en general se vuelcan por instrumentos como fondos de liquidez y plazos fijos a 30 días”. “Esto lo que hace es postergar decisiones de inversión a más largo plazo, porque hoy no se ve a futuro”, anticipó.
El apetito por las inversiones en pesos y dólares
Al analizar el comportamiento de los ahorristas, Brau distinguió a “ese inversor marginal que está ingresando al sistema con inversiones que buscan alternativas en dólares y ese tipo de jugadores es agnóstico a las variables macro, a la inflación o el tipo de cambio”.
“La búsqueda de productos en dólares está sucediendo, es una fuerza de fondo y en ese contexto el mercado trata de ofrecer instrumentos de mucha liquidez y corto plazo. Ahí la estrella fueron los money markets en dólares que son puntos de entrada y a partir de ahí empezar a ir construyendo con fondos o productos que sin asumir mucho más riesgo le vaya dando un pick up de tasa”, afirmó y detalló que hoy ese tipo de fondos “está rindiendo en una mediana de 50 puntos básicos anuales, que es bastante poco, pero es mucho si lo comparás con que salen de la caja de seguridad o de abajo del colchón”.
Distinguió a su vez al “inversor un poco más profesional, llámese empresa de seguros o empresa o tesorería, donde ves comportamientos más diversos, con más selectividad”. “Para eso la industria tiene productos líquidos con cláusulas de ajuste, CER o cobertura ante el tipo de cambio oficial, explicó y resumió que “los individuos van por dólares y las compañías hacen carry trade”.
A su turno, Razzetti destacó que “el sistema está líquido y, en el caso de pesos, las tasas de colocaciones a plazo fijo, una caución o pase entre entidades financieras vale hoy 20%, en niveles recontra bajos”, mientras contrapuso: “En dólares, se ha crecido mucho, sobre todo el año pasado con blanqueos. Y no es que hubo aluviones de dólares y después la salida. Hoy los depósitos se mantienen sostenidos y no hay salidas”.
Sobre el comportamiento, sostuvo que los usuarios “una vez que aceptan dolarizarse y entienden que se van a quedar en esa moneda, buscan alternativas” y destacó que Credicoop lanzó el año pasado su primer fondo en dólares. “El crecimiento fue inmediato, hay mucha demanda para no quedarse con el dólar guardado. Hay mayor confianza y es un ejercicio de probar que funciona, que rinde y que tiene liquidez”, planteó.
Qué puede pasar con el dólar en los próximos meses
Al ser consultado por el tipo de cambio, que hoy se ubica por debajo de los 1.400 pesos, Brau explicó que “hay un mercado que viene dominado por flujos en los últimos tres meses y eso explica este comportamiento”.
A la par, Razzetti agregó que hubo “una demanda de flujos y muchas emisiones locales de empresas y algunas provincias en dólares, lo que aportó para que estuvieran extrañamente calmos estos meses”, aclarando que “en su momento habrá que pagarlos, pero hoy hace un flujo positivo que genera esta estabilidad y le permite al Banco Central estar comprando dólares diariamente, a diferencia de momentos donde era típicamente vendedor”.
De cara al futuro, Brau resaltó que “entramos en el segundo trimestre, que típicamente en Argentina es calmo porque empieza la cosecha gruesa”, a lo que agregó “anticuerpos que antes no había” para la robustez de la balanza de pagos, como “la cosecha récord, la realidad que es Vaca Muerta y la minería que empieza a aportar”.
Si bien admitió que “en general el argentino promedio sigue pensando en dólares, no están dadas las condiciones para que uno tenga saltos discretos con el dólar”. Razzetti imaginó el mismo escenario base, recordando que “hace más de un año el dólar estaba 1.450 pesos y estaba normalizado”, anticipando que “no asustaría que suba de vuelta a ese nivel, quizás de a poquito y de acá a fin de año”.
El FAL y la oportunidad en el mercado de capitales
Por otra parte, Brau observó al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) sancionado por el gobierno como “un gran catalizador del mercado de capitales” y lo comparó con la importancia de las billeteras virtuales para atraer inversores.
“Desde Santander vamos a estar participando en esa industria. Vos sos una empresa, decís elijo el FAL de Santander, mandás la plata de los aportes a ARCA y nos pasa a nosotros el dinero que corresponde todos los meses, que va a ser propiedad de las empresas”, puntualizó.
En esa línea, comparó que “una empresa que antes aportaba cierta cantidad de plata y podía o no recibir una contraprestación pública, ahora va a recibir una tenencia concreta monetaria que se va a ir acumulando todos los meses dependiendo del tamaño de su nómina y se va a poder utilizar para distintos eventos asociados a la relación laboral, como una indemnización”.
“Es un gran catalizador del mercado de capitales para los próximos años y también para la economía real. Si sos una gran empresa, estás acostumbrado a planificar. Pero si sos una pyme quizás hay un evento que te rompió la caja y ahora vas a tener un flujo acumulado que te va a permitir suavizar el impacto”, analizó el referente de Santander, agregando que “a niveles macro, va a incrementar la tasa de ahorro, que va a generar demanda para títulos públicos y privados”.
La realidad de los créditos
En tanto, Razzetti se refirió a la situación del crédito, sobre el cual dio que “sigue siendo históricamente bajo, ya que está cerca del 9% en relación al PBI”, por lo que anticipó. “La posibilidad de crecimiento, de otorgar créditos a nivel sistema, es muy grande”.
Sobre la trayectoria del sector en los últimos años, sintetizó: “En 2024 habíamos tocado niveles mínimos y en 2025 hubo una fuerte reactivación en todas las líneas. Volvieron los créditos hipotecarios, que no existían y se volvieron a otorgar. Hubo préstamos personales a las empresas y en algunos casos de inversión. Pero hoy hay alguna estabilidad o parate, que tiene que ver con el aumento en la mora”.
“Hoy las empresas están con decisiones de corto plazo. No sacan crédito para una inversión productiva o compra de maquinaria, sino para el flujo de caja, para el día a día. No están tomando decisiones de largo plazo en un contexto de inestabilidad y apertura comercial”, resaltó sobre la incobrabilidad, ubicándola en niveles del 6/7% a nivel empresarial y llegando al 11% entre las familias.
Sobre este punto, aclaró que se ven afectadas “las empresas que generan mayor empleo, como comercio, industrias y construcción, con mayor debilidad”, apuntó que “no debiera seguir creciendo” y marcó: “Lo importante es cómo volvemos a reactivar la economía y construir ese crédito. La baja de tasas va para ese lado, pero tiene que haber un sujeto crediticio, alguien con la posibilidad de tomarlo y afrontar su pago”.
El impacto de la Inteligencia Artificial
Finalmente, el panel giró en torno al impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el sector. Brau consideró que “la placa tectónica se sigue moviendo y por momentos es muy fuerte el sacudón”, para luego resumir: “Cuando uno habla de transformación digital, ya no pensamos en cómo invierte la persona, sino en quién es”.
Y graficó: “Cuando era chico, mi mamá me iba a buscar al colegio y de ahí iba al banco. Yo sabía que iba a tener una fila de una hora y media y salía con un papelito con la tasa de su plazo fijo. Hoy, una persona de 36 años abre la computadora o celular en la casa a la noche y, depende cual sea el activo, ya está invirtiendo. Ese inversor es muy distinto a lo que era mi mamá y también al de hace cinco o seis años atrás, donde ya había caminos digitales”.
“La transformación digital ya no se trata de un canal, sino de un cambio de identidad del inversor. Hoy el mercado de capitales forma parte de su vida cotidiana, mirando opciones y buscando rendimientos. Eso también te moldea la oferta y hay que ayudar a que el inversor no caiga en las nuevas trampas, como asumir riesgos que no conocés”, agregó.
A su vez, consideró que la IA “en la pata operativa es una realidad, siendo también una herramienta brutal para el research, que no viene a reemplazar al portfolio, sino a amplificar porque hoy te da más herramientas”, mientras que, “en lo comercial, te viene a ayudar a identificar perfiles, pero va a ir más lento porque hay que tener cuidado con la protección de los datos”.
A nivel bancario, Razzetti consideró que “la pandemia fue un gran catalizador y hoy todos tienen cualquier inversión a un clic de distancia, sea desde una computadora o el celular, ganando tiempo”, a lo que sumó la importancia de “seguir atendiendo al socio con responsabilidad a lo largo y lo ancho del país, con el canal preencial, por teléfono y por WhatsApp”.
Finalmente, observó que la IA “es una herramienta recontra potente que viene para ayudar, no es un reemplazo”, destacando que “hay cuestiones, como en research, que te resuelve en minutos y eso es un plus”, sostuvo, aludiendo al impacto en la productividad.






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