De hecho, en los primeros diez meses del año el nivel de mortalidad bajó a 20,7 por mil, contra 27,7 por mil medidos en los doce meses del año anterior, es decir, siete puntos menos. Por tanto, cuando aún falta relevar la evolución de noviembre y diciembre, el mandatario se mostró optimista respecto de una proyectada disminución para el cierre de la medición anual.Un dato clave que anticipó Nikisch es que la disminución llegó acompañada por una baja simultánea de la mortalidad materna y de la desnutrición en niños. De allí que, de concretarse las perspectivas oficiales, «los índices de 2004 serán los más bajos de la historia de la provincia», según los dichos del propio gobernador.
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