30 de agosto 2005 - 00:00
Caos en gestión correntina, mal augurio para elecciones
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Las denuncias contra una de los gobiernos más erráticos del país enturbian la posibilidad de que los candidatos del Frente de Todos puedan retener el poder en los comicios del 2 de octubre, de la mano del primo del gobernador, Arturo Colombi (UCR) y de su compañero de fórmula, el justicialista Rubén Pruyas (PJ).
Por caso, uno de los episodios más recientes involucra al subsecretario de Hacienda provincial, Alfredo Aun, quien debió admitir públicamente en las últimas horas que cerca de 1.500 cajas del programa alimentario SAC se encontraban en un depósito de su padre, en la localidad de Santo Tomé.
Se trata de un escenario que agita el fantasma del clientelismo político en plena campaña electoral.
Sin embargo, este irregular episodio -más grave aún si se tienen en cuenta los preocupantes índices sociales que ostenta la provincia- habría terminado archivado en la Justicia, porque el magistrado de la causa habría entendido que se trató de un «error administrativo» en el envío, dirigido a la Cámara de Comercio de Santo Tomé.
Según fuentes de esa entidad, el galpón de los Aun fue la opción para guardar la mercadería hasta tanto se resolviera el supuesto equívoco.
El contraataque no tardó en llegar, ya que -según «El Litoral» de Corrientes- el intendente de Santo Tomé, Carlos Farizano, encomendó a un estudio jurídico el inicio de una querella criminal para fijar las responsabilidades del supuesto desvío.
En paralelo, el diputado liberal José Ameghino Arbo denunció ante la Justicia supuestas irregularidades en torno al presunto pago de más de un millón de pesos a una firma que prestaría servicios sin contrato a Lotería Correntina.
El legislador, quien dirigió su denuncia penal directamente a Colombi, hace referencia a la labor de una empresa proveedora de servicios informáticos del Instituto de Lotería y Casinos de la Provincia, que desde febrero operaría sin un contrato, a pesar de los pedidos en ese sentido efectuados por la entidad del juego.
A la sucesión de distintas denuncias por supuestas irregularidades en la gestión de Colombi se suman deficiencias de fondo, como la crisis que atraviesa el Banco de Corrientes.
Quebranto
La entidad acumuló durante tres años un quebranto varias veces millonario. Según un informe del BCRA, por caso, en febrero el banco contabilizó utilidades acumuladas por 469.000 pesos, pero registra un pasivo acumulado de 84 millones de pesos, pese a que el Central le compensó la pesificación asimétrica y el gobierno de Corrientes se vio obligado a capitalizarlo en 30 millones de pesos.
Sin embargo, pese a la crítica situación, las autoridades de la entidad
-encabezados por su actual presidente, Alejandro Retegui- insisten en mirar para otro lado.



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