Fue un fuerte acercamiento entre la administración Kirchner y la provincia, si se tienen en cuenta los cortocircuitos por la promoción industrial, el tratamiento de la deuda y la firma del Programa de Financiamiento Ordenado, que se rubricaría la próxima semana. Y, sobre todo, el hecho de que mientras el país está en cesación de pagos y pregona una quita de deuda de 75%, Mendoza quiere mantener su título de ser la única provincia que no cayó en default y no pedir una quita de esa magnitud.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«No hay contradicción; al revés, forma parte de la política nacional de hacer frente a los pagos cuando se pueden hacer, sin alterar la situación interna», aseguró Lavagna. Para el ministro, «el gobernador demostró prudencia y deferencia al preguntarnos si hacer frente a estos pagos podría generar contradicción con la negociación que el país lleva adelante».
El ministro dejó claro que la «situación de la provincia permite hacer frente a estos pago s», lo cual es compatible con la política del país de presentar a los acreedores «una propuesta creíble de pago». En la foto, además de Cobos y Lavagna -quienes habían mantenido una reunión reservada en la noche del miércoles- se acomodaron el jefe del Gabinete,Alberto Fernández, y el ministro del Interior,Aníbal Fernández, lo cual mostró el tenor del respaldo nacional, a pesar de que Cobos y Kirchner aún no se vieron las caras.
Cobos quiere reestructurar el bono Aconcagua, cuyo vencimiento de capital -de u$s 250 millones en 2007- dice no poder pagar. El 4 de marzo vencen intereses por u$s 12,5 millones, con posibilidad de una prórroga de 30 días, que tomaría casi con seguridad. Si bien pretendió abonarlos con condiciones ya renegociadas, la negativa de bancos internacionales a dirimir eventuales conflictos por el asesoramiento ante la Justicia argentina complicó ese deseo. De todas formas, el 4 de abril Mendoza saldaría el compromiso. Pero no se descarta, en el abanico de opciones, que ese día la provincia deposite el dinero en un fondo fiduciario -«un default corto, pero una manera de mostrar que la plata está», según una fuente-, a la espera de renegociar las condiciones de pago.
Dejá tu comentario