A fines de la semana pasada, el intendente de Puerto Deseado y actual presidente del Consejo Provincial del PJ, Arturo Rodríguez, había asegurado que el 1 de junio será lanzada la fórmula Alicia Kirchner-Rodríguez, incluso con la presencia del propio primer mandatario. El marco: el acto de apertura de la licitación de una usina termoeléctrica en Río Turbio, donde hasta hace unos días Peralta se desempeñó como interventor del yacimiento. Las declaraciones recorrieron la provincia, ya que sorprendió la audacia del oficialismo de plantear escenarios de campaña en medio de la revulsión social, que hace poco más de una semana tomó la forma en Río Gallegos de un escrache a la ministra de Desarrollo Social. El estallido de la crisis no sólo hace tambalear una candidatura de la funcionaria (quien debió cancelar la campaña, aunque el sábado se animó a participar de actividades institucionales en Río Gallegos, sin custodia adicional y sin escraches). Previsiblemente, además comenzó a circular el nombre de Peralta -hombre de Julio De Vido- como potencial candidato. «Si Peralta suena o no, lo sabe sólo el Presidente; hoy es un gobernador de transición», optó por leer un allegado al ex sindicalista, que reemplazó a Carlos Sancho.
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