Como Cristina de Kirchner en su carácter de presidente electa, también varios gobernadores entrantes prometen impulsar un pacto o acuerdo social, paraguas semántico amplio que cobija la idea de un entendimiento entre sectores necesario para pacificar escenarios locales conflictivos. Para la Casa Rosada, se trata de un utópico consenso multisectorial y de amplio espectro temático, que pone en la mira como actores centrales, entre otros, al Estado, los empresarios y los gremios, y que entre otros ejes centrales pegotea a precios y salarios. En el interior del país, en tanto, cada modalidad adquiere particular color propio, al ritmo del grado de apremio que atraviese la realidad provincial. Se trata de una bandera que, al menos por el momento, parece atraer más a mandatarios electos que no militan en el justicialismo. Veamos las postales trazadas en este sentido por la fueguina Fabiana Ríos (ARI), el rionegrino Miguel Saiz (UCR K) y el socialista santafesino Hermes Binner: c El sueño de un pacto social quizás es más que pertinente en Tierra del Fuego, donde la crisis financiera obligará al acorralado mandatario Hugo Cóccaro a despedirse anticipadamente del poder el próximo 17 de diciembre, cuando el recambio estaba previsto constitucionalmente para el 10 de enero. En la isla, la gobernadora electa Ríos sostiene que es imperioso arribar a un «acuerdo social» con «las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo a los municipios, a los partidos políticos y a las organizaciones sindicales y empresariales». Con esa meta, convocó para hoy a once gremios, a los que les pedirá una «tregua» de seis meses para equilibrar las cuentas provinciales. «Lo que planteamos es un escenario de consenso, de conocimiento cabal de responsabilidad que está dispuesto a asumir el Estado provincial, pero también de un diálogo franco con el resto de las organizaciones de la sociedad», sostuvo la actual legisladora nacional. En esa línea, recordó que en «cada cambio de autoridades, se decidió un ajuste unilateral sin búsqueda de consensos, de discusión y de esfuerzos compartidos». c En Río Negro, en tanto, el radical K Saiz ya anticipó que en su segunda gestión, que iniciará el mes entrante (tras ser reelecto en los comicios del 20 de mayo pasado), convocará a una amplia mesa de diálogo. «Este gobernador en persona es el primer interesado en que todas las voces se escuchen y encuentren solución a sus necesidades», dijo Saiz, además de adelantar que en su discurso de asunción del 9 de diciembre activará «los procesos instrumentales para crear tantas mesas de diálogo y participación como sean necesarias». «Hoy este gobierno está trabajando entorno a una nueva gran convocatoria de todos los sectores, en el marco de la concertación social que propicia el gobierno nacional y de la que formamos parte», dijo, en declaraciones difundidas por el diario «Río Negro». «Esta convocatoria tiene como objetivo sentarnos a dialogar y a diseñar consensos y soluciones para las distintas necesidades, y esto va tanto para los docentes como para el resto de los gremios y actores económicos y sociales de la provincia», abundó. c Por su parte, el socialista Binner, quien sucederá al justicialista Jorge Obeid en Santa Fe, también apeló a la idea de un entendimiento macro, de la mano de la implementación de una «mesa de diálogo» destinada a tender lazos entre los gremios lácteos y cárnicos y los industriales, a fin de discutir mejoras en la producción. Días atrás, Binner analizó junto con la presidente electa -y con Néstor Kirchner- en la Casa Rosada la convivencia que ambos mantendrán desde el 11 de diciembre y, en ese marco, la aplicación de su modelo del pacto social en la provincia.
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