26 de agosto 2005 - 00:00

Fractura en Neuquén desmoraliza a Parrilli

De las 6 agrupaciones que se anotaron para estas elecciones sólo han quedado 3, y quienes renunciaron se reportaban al funcionario de Néstor Kirchner. Uno de los principales referentes del PJ local, Gabriel «Tom» Romero, quien nació a la política de la mano de José Luis Manzano y después recibió los consejos del operador todoterreno, Juan Carlos «Chueco» Mazzón, acaba de formar rancho aparte con la dirigencia del MID y se abrió del FCPV en las elecciones municipales del domingo, abriéndose de la conducción de esa multifacética coalición -por la diversidad de fuerzas que la integran- que conducen Parrilli y su principal socio: el intendente de la Capital, Horacio «Pechi» Quiroga.
La madre de Romero,
Norma Miralles, se candidatea por el menemismo de la mano de Daniel Baun, un ex senador que mantiene buenas relaciones con el Presidente y vasos comunicantes con Eduardo Duhalde.
El alcalde neuquino, un hombre que se paseó por el variopinto radical -desde
Enrique «Coti» Nosiglia hasta Ricardo López Murphy-, se ha convertido en el pivote de la alianza que se propone destronar a Jorge Sobisch del poder provincial al punto que obligó al hombre fuerte del MPN a presentarse como primer convencional constituyente en las elecciones del 23 de octubre próximo.
 Precio
Pero Quiroga pagó un alto precio por su apresurada alianza con Parrilli porque su principal objetivo está en la gobernación próxima, lo que naturalmente lo enfrentará a Parrilli, si es que se decide a dar batalla por el principal sillón de la provincia.
Su pase al FCPV le viene creando al intendente radical más problemas que satisfacciones. Precisamente ayer ingresó en su despacho después de 80 días de estar ausente -atendía las cuestiones de gobierno desde el Museo del Arte- por una huelga del sindicato de los trabajadores municipales que lo jaqueó fuertemente en sus pretensiones políticas. Quiroga acusó a Sobisch de alentar el conflicto, pero
en privado analiza una revisión de su estrategia que podría complicar sus relaciones con Parrilli. En la balanza están pesando los dos años de gobierno que le quedan y lo fallido de las promesas presidenciales de bancarle su plantada ante Sobisch.
Todas estas convulsiones en el Frente Cívico para la Victoria -también se acaba de alejar la izquierda de
Patria Libre y Barrios de Pie que conduce el diputado provincial Jesús Escobar- han provocado un detraimiento del principal dirigente de la alianza kirchnerista: Oscar Massei, un frepasista de Carlos Chacho Alvarez y ex secretario de Desarrollo y Medio Ambiente del gobierno de Fernando de la Rúa, no oculta su insatisfacción por estas convulsiones que jaquean a la propia alianza kirchnerista como tal y comprometen seriamente el futuro político de Parrilli.

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