En el primero de los lotes se anotó en las últimas horas el radicalismo de Río Negro, mientras que su par de Catamarca optó por no enfrentarse a la cúpula nacional y calificó de «improcedente» su intimación para definir un posicionamiento. En cambio, la UCR de Córdoba ratificó su cuestionamiento a sintonizar con el Presidente (posición no compartida, sin embargo, por algunos intendentes radicales, como Antonio Rins, de Río Cuarto). En el caso de Mendoza, el pasado sábado el congreso provincial del PJ oficializó en un documento su adhesión a la pretensión de Kirchner de aliarse a la UCR cobista, a pedido del propio Presidente. Cobos es el mandatario radical que con mayor énfasis defiende la concertación que impulsa la Casa Rosada, al punto que se lo menciona como potencial candidato a vicepresidente en la fórmula kirchnerista para el año entrante. Sin embargo, fronteras adentro de la provincia se augura una ardua discusión en torno a cómo se traducirá esta sintonía en lo que respecta a las candidaturas locales. El dilema para los peronistas se centra en si dejarán que un radical encabece el tándem (a la manera correntina), o si intentarán imponer a un hombre del PJ. «Este congreso ratificó el apoyo y el fortalecimiento a la concertación plural propuesta por el Presidente», aseguró el titular del PJ mendocino, Adolfo Bermejo, en declaraciones difundidas por el diario «Uno». El caso de Mendoza es aun más emblemático, si se tiene en cuenta que Cobos comparte territorio con Roberto Iglesias, titular de la UCR nacional y acérrimo enemigo de un acuerdo electoral con Balcarce 50. Por esta puja, sobre la UCR mendocina se cierne con fuerza la posibilidad de una intervención por parte del comité nacional. En Río Negro, la convención provincial del radicalismo aprobó la noche del sábado por unanimidad el apoyo a la concertación kirchnerista. «Nos vamos a asociar con el que se nos cante», dijo, sin sutilezas, el titular del comité provincia y ex gobernador, Pablo Verani. En cambio, la UCR de Córdoba cerró el sábado una cumbre de dirigentes con un documento en el que posiciona al partido como alternativa para equilibrar el escenario político, cuestiona la concertación plural que promueve el gobierno nacional y dice que la gestión provincial está «azotada por conflictos». El objetivo del encuentro fue definir el perfil partidario con vistas a las elecciones del próximo año, y descartar cualquier alianza con el argumento de que hay que «reafirmar la identidad» de la fuerza. Las deliberaciones fueron encabezadas por los titulares de los comité provincial y de capital, Mario Negri y Ramón Mestre. No compartió ese posicionamiento Rins, quien acelera la organización de una cumbre de radicales K el próximo 7 de octubre en Río Cuarto, a la que tienen previsto asistir, además de Cobos, los mandatarios Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Miguel Saiz (Río Negro), y Arturo Colombi (Corrientes). No será de la partida el chaqueño Roy Nikisch, el único radical en no verse seducido por la concertación. Mientras tanto, aunque lenta, avanza en algunos distritos la purga contra hombres de la UCR que simpatizan con el pluralismo K, a contramano del oficialismo partidario. El último en ser expulsado fue el intendente de la localidad chubutense de Cholila, Héctor Castro.
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