El gobernador de Río Negro anticipó ayer que la pretensión es que los aumentos no superen el 20%. Resistencia de los sindicatos.
La decidida pretensión de los gremios de estatales y docentes de comenzar a discutir en los próximos días, en reuniones paritarias, una suba salarial superior al 20% promete convertirse en un verdadero dolor de cabeza para las administraciones provinciales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Forzado como todos a reducir drásticamente el gasto público por las necesidades financieras que se esperan para este año, el gobernador de Río Negro, el frentegrandista Alberto Weretilneck picó ayer en punta y en un intento por contener la embestida sindical adelantó que la pauta salarial para los estatales se fijará en el 20%. El debate entre el Gobierno y los gremios comenzará en febrero, previéndose su aplicación a partir de marzo.
Sin embargo, la dirigencia local de ATE salió al cruce ayer de la propuesta y dijo que «el porcentaje de recomposición salarial que requeriremos al Gobierno será aquel que surja de las distintas asambleas de trabajadores y de los cuerpos orgánicos del sindicato». Agregaron que «el 20 por ciento de incremento debe ser un piso para la discusión salarial», y exigen que se incorpore el blanqueo de diversos ítems a los sueldos para actualizar la situación de los trabajadores.
La pretensión de los estatales rionegrinos está en sintonía con la del resto de los gremios a nivel nacional, incluidos los docentes (serán los primeros en negociar con el Gobierno para garantizar el inicio de las clases en marzo), que reclaman que los aumentos superen la barrera del 20% y que se utilice para el cálculo los índices de la inflación que miden los organismos privados. Hay, incluso, planteos que incluyen el reclamo de subas de hasta el 35%.
Impacto
La mayoría de las provincias enfrenta un inicio de año signado por cuentas deficitarias masivas -pese a la reciente refinanciación de las deudas que mantienen con Nación-, y de potenciales coletazos en la actividad económica de la crisis financiera internacional.
La postura gremial en el interior se da en sintonía con la estrategia de la CGT nacional y de la CTA, de poner un piso del 25% de incremento salarial para discutir en paritarias.
Hay casos testigo: en Santa Fe los estatales adelantaron que exigirán un piso de entre el 20% y el 23% de aumento; en Chubut los trabajadores nucleados en ATE demandan una suba salarial del 35%.
En Neuquén, en tanto, el Gobierno selló un temprano entendimiento con los docentes nucleados en ATEN, que incluye un incremento salarial del 15%. Pero desató luego la reacción de los dirigentes de ATE, que exigen que para las paritarias del sector el piso de la discusión se eleve por encima de ese porcentaje.
Dejá tu comentario