ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

27 de junio 2006 - 00:00

Hay que sincerar el debate sobre seguridad

ver más
Es fácil proclamar que se debe aplicar mano dura o endurecer las penas como si esto fuera una solución mágica sin debatir acerca de las soluciones de fondo.
Desde hace mucho tiempo el debate público sobre la situación de seguridad en nuestra provincia adquiere una progresiva intensidad.
Ante la seriedad del problema este debate se debe realizar con la máxima racionalidad y severidad posible, de modo tal que nos permita avanzar en la solución del mismo.
No es propio de una sociedad madura evadir responsabilidades buscando un chivo expiatorio o armar espectáculos mediáticos vacíos de contenido ante cada hecho de violencia o delictual que se presenta.
La inseguridad es un efecto de múltiples causas donde interactúan cientos de factores que son responsabilidad de toda la sociedad.
No haría falta una fuerza de seguridad si viviéramos en una sociedad sin desigualdades, exclusiones, marginalidad e injusticia.
Y esto es responsabilidad de todos.
Es fácil proclamar que se debe aplicar mano dura o endurecer las penas como si esto fueran soluciones mágicas sin debatir acerca del fondo de la cuestión y sin entender que se debe trabajar en impedir delitos para no necesitar castigos.
Hay quienes se dicen garantistas y se olvidan de las garantías del ciudadano común a la vez que lucran con víctimas y victimarios.
La violencia es contenido fundamental de los medios de comunicación, de los juegos de nuestros hijos, de la resolución de cualquier conflicto callejero, etc.
Se ha visto afectada la seguridad en el acceso a diferentes manifestaciones del bienestar colectivo: el trabajo, la salud, la educación y el acceso igualitario a los servicios sociales.
 Sistemas
Dentro del sistema judicial se ha comenzado con la reforma del Código Procesal Penal, sin embargo es lento el proceso de reestructuración y no se demuestra voluntad de su aplicación completa, en su competencia y territorio, con las implicancias que significa mantener dos sistemas procesales diferentes en el tiempo.
Por otro lado la evidente falta de solidaridad de algunos jueces con la sociedad en su conjunto muestra simbólicamente su criterio de justicia.
El sistema policial luego de pasar una de sus peores crisis a final de los noventa comenzó una reforma que, es necesario reconocerlo, tiene los inconvenientes de todo proceso de estas características, la profundización de la misma y el dinamismo que se le impuso no tardará en dar sus frutos.
Sin embargo, el rumbo es correcto y está dentro del paradigma de seguridad más moderno y utilizado en el mundo desarrollado.
Se pueden mencionar acciones concretas para encarar con energía el cambio de los sistemas de seguridad e investigación de los delitos.
Acciones que pretenden enriquecer y profundizar un debate necesario:
c Profundizar el proceso de descentralización de las fuerzas policiales.
c Aumentar el control ciudadano e intensificar la reorganización de la Policía, atacando fuertemente su burocratización y las deficiencias en su formación.
c Eficientizar la capacidad de gestión de las políticas de seguridad y de prevención a nivel local con activa participación comunitaria.
c Desarrollar mecanismos para contar con acceso inmediato y público a información adecuada y fidedigna que permita planificar el uso de recursos.
c Implementar un programa de control integral de armas (legales e ilegales).
c Modificar los procedimientos en todo lo que aún tienen de formalistas, lentos, rígidos y sacramentales, para enjuiciar con mayor rapidez.
c Regular, controlar y reorganizar profundamente la seguridad privada.
c Intensificar y coordinar los planes de prevención primaria en el ámbito local, invertir recursos en su fortalecimiento, desburocratizar su gestión y evaluar sus resultados permanentemente.
c Iniciar fuertes campañas para contrarrestar la permanente instalación de la cultura de la violencia, fortaleciendo la participación comunitaria a través de la creación de redes informales de comunicación y la presencia constante en los medios masivos de comunicación.
Estamos convencidos de la necesidad de avanzar «en serio» en mejorar la situación. Pero también necesitamos la ayuda de todos los actores sociales involucrados en esta problemática.
Cuando todos asumamos nuestras responsabilidades el debate va a dar resultados positivos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias