Breitenstein dijo que no maneja ninguna hipótesis específica sobre la causa del ataque, pero admitió que fue víctima de un mensaje mafioso y que la Justicia avanzará ahora con la investigación. «Uno no ve que esto esté dentro de la lógica de ninguna interna política», razonó el intendente que además opinó: «Estos grupos se han gestado en esta ciudad desde los últimos tiempos y no se los pudo detener y evidentemente van por más». El atentado bahiense no es un hecho aislado. Gobernaciones, Legislaturas y casas de gobierno comunales están siendo habituales víctimas de protestas violentas en todo el país. Pueden citarse los casos de La Rioja, con los ataques ocurridos al Parlamento local en diciembre pasado y luego a la gobernación, en marzo, en medio del escándalo que derivó en la destitución del gobernador Angel Maza. A su vez, la Casa de Gobierno de Neuquén fue sitiada por docentes a lo largo del grave conflicto docente iniciado a principios de marzo, que se resolvió hace apenas 10 días. Durante más de un mes el gobernador Jorge Sobisch no pudo ingresar al edificio donde se encuentra su despacho. En la convulsionada Santa Cruz las tomas de municipalidades y edificios son habituales. Las Heras, Río Turbio y Río Gallegos son las ciudades más turbulentas en tiempos en que también comienza a activarse cada vez con más fuerza la modalidad del escrache a funcionarios, con un impactante caso testigo en la hermana del Presidente, Alicia Kirchner, al ritmo del recordado «que se vayan todos». El incendio ocurrió pasadas las 7 de la mañana de ayer, luego de que tres delincuentes con sus rostros cubiertos y armados tocaron el timbre de la puerta de acceso del Palacio Comunal, ubicado en Alsina 35, en pleno centro de la ciudad. «Los hombres redujeron al sereno (debió ser atendido en el hospital zonal, a causa de los golpes recibidos), ingresaron al edificio de la Municipalidad y exigieron la entrega de las llaves del despacho de la oficina del intendente», explicó ayer Adrián Otero, a cargo de la Policía Distrital. «Tras maniatarlo con cintas de embalar en una cocina del subsuelo, los ladrones tomaron bidones con hidrocarburos e incendiaron el despacho», completó el inspector bonaerense. Los bomberos lograron sofocar y controlar el incendio en menos de una hora, tras la cual se comprobó la pérdida de muebles, elementos de computación y documentación. Mensaje «Está claro que esto es un mensaje para mí, es para la institución que represento que es el Municipio y para la ciudad. Tendremos que tomar decisiones, avanzar y encontrar a los responsables», apuntó Breintenstein, que asumió hace un año en el cargo de jefe comunal Bahía Blanca tras la suspensión del kirchnerista Rodolfo Lopes, investigado en la Justicia por presuntas irregularidades en el manejo de los fondos públicos de la comuna. «No puede ser que puedan más tres delincuentes de baja calaña que quieren generar temor u obtener impunidad», dijo Breitenstein durante una conferencia de prensa realizada ayer, en la sala Estomba de la comuna, a pocos metros del despacho destruido. El jefe comunal convocó para mañana a una reunión de gabinete: «Pretendieron darme un mensaje, pero nosotros vamos a seguir trabajando», dijo.
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