En el marco de una estrategia de sintonía fina con la renegociación de deuda que encara el Gobierno de Alberto Fernández, también vence hoy -en una jornada clave- la invitación a los tenedores para sumarse a la propuesta de reestructuración de deuda bonaerense bajo legislación extranjera por u$s7.148 millones, elevada el 23 de abril por Axel Kicillof.
Ayer primó el hermetismo en despachos provinciales sobre los pasos a seguir, a partir del trabajo conjunto con la cartera de Martín Guzmán y la buscada coincidencia de que ambos plazos de negociación con los acreedores -tras sucesivas prórrogas- expiran el mismo día.
De activar hoy la administración de Alberto Fernández una nueva extensión de los tiempos para una negociación con los tenedores que se tensó, el Ejecutivo bonaerense seguiría también ese camino.
El pasado 4 de junio Kicillof había prorrogado por tercera vez el plazo para adherir al canje de la Provincia de Buenos Aires, para permitir el avance de las negociaciones con los acreedores.
“Existe cierto margen para introducir cambios a la invitación y a su vez respetar el marco de sostenibilidad elaborado por la Provincia”, señaló por esas horas el ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, en un guiño a los bonistas sobre la posibilidad de mejorar la oferta, aunque con los límites que impone la capacidad de pago de la provincia en un contexto de pandemia.
En un trabajo hilvanado, Kicillof siguió así los pasos de Guzmán, quien venía de prorrogar hasta el 12 de junio el plazo para sumarse a la reestructuración de u$s66.300 millones en títulos emitidos bajo legislación extranjera. Una ventana que extendió luego hasta hoy.
La propuesta bonaerense original incluye un período de gracia de 3 años, una quita de intereses de 55% y de 7% de capital y una extensión de los plazos de vencimientos, con la mirada puesta en reducir en $5 mil millones la carga total de la deuda en el período 2020-2030.
La primera prórroga fue definida el 12 mayo, mientras que el 25 de mayo -horas antes de que expirara el plazo- el Gobierno bonaerense volvió a extender la operatoria.
Diálogo
Durante todo el proceso desde el entorno de Kicillof insistieron en resaltar el sostenimiento de las conversaciones con los tenedores, frente al hecho además de que Buenos Aires no cumplió en la semana del 11 de mayo con el pago de u$s 110 millones de un vencimiento, cuyo período de gracia expiró.
Esa decisión dejó a los acreedores en condiciones de denunciar el incumplimiento en tribunales internacionales, pero en el Gobierno bonaerense, sobre la cornisa del default, remarcan que ese pago forma parte de las conversaciones por la deuda a reestructurar.
Días atrás, y en referencia al trabajo conjunto con Nación, Kicillof aseguró que “la estrategia es la misma” y que “coinciden temporalmente”. “No hay que tener un doctorado en Harvard o tener una silla en el FMI para darse cuenta de que, así como están, los vencimientos son imposibles de abordar”, enfatizó, en diálogo con Letra P.
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