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29 de septiembre 2006 - 00:00

Kirchner, Sobisch y Cobos, juntos en acto por Malvinas

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Kirchner llegará a Neuquén invitado por Quiroga y allí expondrá sobre el reclamo por la recuperación de las islas Malvinas y el planteo registrado ante la ONU de iniciar las conversaciones con Gran Bretaña para poder discutir sobre la soberanía.
Con unos 800 ex combatientes que arribarán desde todo el país -unos 100 se concentran en la zona-, más familiares de los muertos en combate, Kirchner será el único orador de una ceremonia cargada de emotividad. El clímax se logrará al descubrirse el monumento -único en el país por su magnificencia- que le costó al municipio unos 3 millones de pesos y que se levanta en pleno centro de la ciudad, donde, hasta hace poco, se encontraba la terminal de transporte de pasajeros. Quiroga, que se descubrió un simpatizante de la gesta malvinense, quiere darle a la ceremonia un cariz estrictamente institucional -se pide que sólo se asista con banderas argentinas sin distintivos de los partidos políticos- pero no puede ignorar que el acto tendrá lugar en plena efervescencia electoralista que, seguramente, el primer mandatario no esquivará.
Además de Sobisch y de Quiroga estarán los gobernadores radicales que más impulsan una alianza con Kirchner, como son Miguel Saiz, de Río Negro, y Julio Cobos, de Mendoza. El neuquino acaba de tomar distancia de una disputada interna que se libra entre Jorge Sapag -hijo del legendario senador Elías- y Pedro Salvatori, quien supo no ser complaciente con el santacruceño pero tampoco, ahora, puede distraerse de los nuevos aires de acercamiento entre el gobernador y el presidente. Sapag, fiel a la tradición de su famoso progenitor, a quien se recuerda por haberle bajado la ley Mussi al ex presidente Raúl Alfonsín, que hubiera permitido modernizar al sindicalismo argentino, se muestra como un peronista más dentro del variopinto ideológico que es el MPN, al punto que sectores del PJ neuquino no vacilan en priorizar una alianza con el emepenista antes que con el radical Quiroga.
 Internas
Esa dicotomía sureña es todo un desafío para Kirchner, ya que -al igual que en Río Negro- deberá optar o -lo que es más probable- esperar los resultados de las internas para tomar una decisión política. Por lo pronto, gozará de las mieles de una adhesión popular que le harán sentir tanto emepenistas de Sobisch y de Sapag -es fundamental el aparato de 10.000 disciplinados trabajadores del petróleo que aportará el sindicalista Guillermo Pereyra, el nexo entre el candidato y el influyente ministro Julio De Vido- como radicales de Quiroga, aunque sus aliados del Frente Cívico para la Victoria -Libres del Sur, Frente Grande, Partido Intransigente y MID- reniegan de una alianza con el jefe comunal. Los rebeldes constituyen todo un desafío para la conducción que desde Buenos Aires pretende ejercer el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. También en ese juego de preferencias, el MPN de Sobisch jaquea al intendente con un juicio político que -según el propio afectado- busca «esmerilarlo» para las elecciones a gobernador de 2007.
Tampoco será fácil para Kirchner conformar a los rionegrinos. Después de las elecciones del domingo pasado en Bariloche, ha resurgido -al menos a nivel mediático- la candidatura del presidente del bloque de senadores nacionales del PJ, Miguel Pichetto, pese a las explicaciones que se dan desde el radicalismo de Saiz, quien no vacila en arriesgar una intervención partidaria desde el comité nacional por encuadrarse dentro del proyecto político de Kirchner. Los voceros del gobernador sostienen que los resultados para la convención constituyente no deben leerse como una derrota de la UCR, porque los votos de los partidos aliados se contaron por separado y, si hubieran ido en una misma sumatoria, serían mayoría.
De todos modos, el senador pudo contener, con este triunfo, a los díscolos de su propio partido, como el diputado nacional por Bariloche Osvaldo Nemirovsci, quien no oculta estar trabajando en una fórmula radical-peronista para el año próximo. De acuerdo con el lugar que ocupe Pichetto en el palco se podrán deducir las preferencias presidenciales, aunque Quiroga ya colocó a su correligionario Saiz al lado de Sobisch y dos lugares a la izquierda de Kirchner. Pichetto podría bajarse del palco y asistir desde el llano, como hizo cuando el secretario de Legal y Técnica de la presidencia, Carlos Zannini, otro influyente del riñón presidencial, organizó, hace unos días, un congreso de la transversalidad kirchnerista en Neuquén pero que tuvo que pagar Quiroga para mantener viva la llama de la alianza.

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