29 de junio 2005 - 00:00
La Patagonia de Kirchner encabeza la escalada de conflictos sociolaborales
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En un intento de evitar el costo político que podría significar ponerle un punto final a esta escalada, en algunos de estos casos la parálisis de las prestaciones se perpetúan peligrosamente, avivando también nuevos reclamos.
Por caso, la protesta municipal de Pico Truncado, en el norte santacruceño, duró cerca de 40 días e incluyó la toma de la municipalidad y tres cortes de ruta.
La semana pasada fue levantada ante un supuesto acuerdo salarial, pero luego el intendente justicialista Osvaldo Maimo denunció una presunta coacción por parte de gremialistas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para arribar al convenio, por lo cual seis activistas fueron detenidos.
En repudio al hecho, ayer ATE nacional disparó un paro en todo el país, que tuvo adhesión en la mayoría de las provincias, aunque más en movilizaciones que en parálisis de prestaciones. En la Ciudad de Buenos Aires, incluyó un escrache a la Casa de Santa Cruz y una marcha hacia Plaza de Mayo. En paralelo, ayer trascendió que habría sido «desvalijada» la casa de uno de los detenidos, el titular de ATE Santa Cruz, Alejandro Garzón.
En este marco, desde el Gobierno nacional aseguraron ayer que siguen «atentamente» el conflicto salarial en Santa Cruz.
Lo paradójico es que, de esta forma, vive ya en carne propia Kirchner los efectos de su unilateral política salarial, que complica seriamente las finanzas públicas de los gobernadores al punto de hacer peligrar, en algunos distritos, un eventual cierre superavitario este año. Ello, en el marco de la vigencia desde este año de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que pone un corset al gasto y al endeudamiento de provincias y de Nación.
En los últimos meses, mandatarios provinciales e intendentes de distintos puntos del país mostraron su malestar por el efecto cascada en materia de protestas que tuvieron los últimos anuncios salariales emanados desde la Casa Rosada. El último golpe de efecto fue el aumento del salario mínimo y la efectivización de contratados.
Espejo
En este marco, la Patagonia se convirtió en los últimos meses en un espejo donde se reflejan algunas de las grandes pujas políticas en torno a los comicios legislativos del próximo 23 de octubre.
Por caso, las protestas de empleados comunales en el norte santacruceño y en la ciudad de Neuquén fueron apoyadas por dirigentes municipales nacionales de neto pelaje duhaldista, como Alfredo Atanasoff y Alejandro Amor. En medio de la puja bonaerense entre Eduardo Duhalde y Kirchner, es al menos sugestivo que se trate de la provincia natal del Presidente, y de la ciudad donde fue recientemente presentado un frente kirchnerista para intentar doblegar a Sobisch, en el que milita el intendente radical Horacio Quiroga.
Pero, además, el año electoral es un río revuelto en el cual los gremialistas del sector público y privado apuestan a extraer mayores promesas de los gobiernos y de los empresarios, a costa de la sanidad de las arcas estatales y de la viabilidad del sector privado.
c En Santa Cruz, el norte provincial es escenario de graves conflictos salariales de municipales, que se extendieron por más de 40 días y que incluyeron tomas de municipios y cortes de ruta. Los reclamos son avalados por activistas petroleros.
c En Chubut, trabajadores de la construcción cortaron esta semana accesos al yacimiento hidrocarburífero Cerro Dragón, el principal de la provincia, con el fantasma del desabastecimiento del gas. Mientras ayer se produjeron algunas escaramuzas con efectivos policiales, anoche definían si continuaba o no la protesta.
En paralelo, un reclamo de trabajadores petroleros se encuentra frenado por una conciliación obligatoria. Meses atrás, un inusitado paro de pesqueros paralizó por alrededor de 40 días al sector en Puerto Madryn.
c En Neuquén, empleados municipales copan un sector de la municipalidad de la ciudad de Neuquén desde hace varias semanas (ver aparte). Previamente, una protesta del sector provincial de la Salud azotó la prestación por cerca de dos meses.
c En Tierra del Fuego, trabajadores metalúrgicos de Ushuaia y Río Grande iniciaron ayer un paro por 48 horas en reclamo de una recomposición salarial de 30%.
En paralelo, en asamblea, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro y Neuquén se disponía a definir anoche si paralizaba la actividad de los yacimientos, en pos de la suba del monto mínimo sobre el que se calcula el Impuesto a las Ganancias, entre otros planteos.




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