Se prevé que habrá un excedente de al menos $ 10.000 millones para 2007 (este año fue de $ 14.000 millones). Si bien Miceli aclaró en su momento que está previsto asignarlos a jubilaciones y sueldos estatales, estos fondos quedan a disposición de los superpoderes, con los que ya cuenta el Poder Ejecutivo, y significan una importante arma para el Poder Ejecutivo, especialmente tratándose de un año electoral. Un informe de la consultora Economía & Regiones da cuenta de la subestimación de crecimiento e inflación esperadas y su consecuencia en la recaudación, que luego repercute en los ingresos de las provincias por coparticipación federal impositiva. «Durante 2005 y 2006 las provincias debieron corregir sus ingresos en $ 4.000 y $ 5.000 millones hacia arriba, respectivamente», indica el trabajo; en tanto que señala que nuevamente se prevé para 2007 «una recaudación superior a la presupuestada, lo que terminaría generando una distribución de recursos coparticipables de $ 50.198 millones, es decir 8,6% mayor que lo presupuestado ($ 3.973 millones, en términos absolutos)». La consultora dirigida por Rogelio Frigerio (nieto) indica que, en los últimos meses de cada año, las provincias elaboran el presupuesto del ejercicio siguiente proyectando sus gastos a partir de los recursos previstos en el Presupuesto nacional y, «dada la inexactitud con que los mismos son estimados, se genera una asignación subóptima del gasto provincial». Esta situación se viene repitiendo sucesivamente en los últimos años, «transformando a los presupuestos de las distintas jurisdicciones en una herramienta de política económica cada vez menos eficaz». Por caso, según los cálculos de Economía & Regiones, la provincia de Buenos Aires recibiría en 2007 $ 10.233 millones, contra los $ 9.368 millones previstos en el Presupuesto 2007.
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