La situación es tensa ya que los empresarios mineros están decididos a defender su posición y, por caso, ayer también hubo en Mendoza cortes de ruta para manifestar a favor de la actividad. A su vez, los empresarios mineros de todo el país, agrupados en la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), denunciaron la semana pasada «los serios ataques que recibe la actividad por parte de falsos ambientalistas», se declararon en «estado de alerta y sesión permanente» y pidieron respuestas a los gobiernos nacional y provinciales. En este complejo escenario, en Mendoza ayer se llevó a cabo un corte sobre la Ruta 143, que conecta San Rafael con el Valle de Uco, y en la 188, principal acceso a la ciudad capital desde el sudeste del país. A su vez, los pobladores de Valle de Uco también se mantienen apostados en la Ruta 40. En respuesta, los mineros decidieron cortar el Acceso Sur a la altura del empalme con la Ruta 7. El debate que llegó a la Legislatura mendocina y, en rigor, crece en todas las provincias con riquezas minerales, da cuenta de la posición que se debe tomar respecto de la actividad extractiva a cielo abierto, para las cuales se utilizan sustancias como plomo y cianuro (sistema de lixiviación). La discusión, rodeada por numerosos intereses sociales, políticos y económicos, busca establecer una postura entre prohibir, permitir o regular. El proyecto mendocino en cuestión fue presentado por el senador radical Walter Sáenz, de General Alvear, en representación de la Asamblea de la Multisectorial de ese departamento, y era tratado anoche sobre tablas.
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