En el caso de Neuquén, S&P había otorgado inicialmente «B+» al bono, tomando en cuenta los mecanismos de seguridad que montó la provincia patagónica -rica en petróleo- para seducir a los inversores. Sin embargo, ahora mejoró la calificación, tras su decisión de subir esta semana la nota de la Argentina para la deuda de largo plazo en moneda local y extranjera a «B+» (desde «B»). «Debido a esta suba, Standard & Poors revisó los escenarios de estrés aplicados a los activos subyacentes de las obligaciones garantizadas de Neuquén, de los cuales depende el pago de las obligaciones en primera instancia, incluyendo una nueva reducción de los precios del petróleo y en los volúmenes de producción de las regalías en los casos más severos», precisó el informe difundido por la entidad. Los Títulos para el Desarrollo Provincial (Tidepro) -cuya emisión total será por hasta u$s 250 millones, en dos series- serán destinados a la concreción de obras públicas clave para la provincia (como el Ferrocarril Trasandino) y contarán con garantía de regalías hidrocarburíferas. Semanas atrás, Sobisch (mandatario del Movimiento Popular Neuquino y presidenciable 2007) obtuvo la autorización nacional para emitir el bono, tras un encuentro mantenido con el presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada. Precisamente por estas horas el gobierno neuquino protagoniza una gira de promoción del bono por Estados Unidos y Europa que está encabezada por el vicegobernador Federico Brollo y cuenta con la presencia del ministro de Hacienda local, Claudio Silvestrini. El road show contempla encuentros con inversores de Londres, Francfort y varias ciudades de Estados Unidos. Según fuentes provinciales, los bonos se emitirán a ocho años, con un período de gracia para el capital de 15 meses, amortizando luego en 27 cuotas trimestrales consecutivas. Los intereses serán pagados trimestralmente a partir de los tres meses de la fecha de emisión. En el caso de Buenos Aires, Solá ya consiguió aval legislativo para la emisión de un bono por al menos u$s 200 millones. El título será promocionado en un inminente road show por Europa y los Estados Unidos y, en principio, tendrá las siguientes características: 10 años de plazo y una tasa de interés de 9%. A su vez, también están las experiencias de provincias que emitieron títulos en un proceso de canje de deuda pública. En esta lista también se encuentra Buenos Aires, que en 2005 logró 94% de aceptación en el proceso de reestructuración de un pasivo de u$s 2.700 millones, de los cuales un total de u$s 2.530 millones fueron convertidos en tres nuevas series de bonos (Par a largo plazo, Par a mediano plazo y bono Descuento). La quita rondó 55%. También reestructuraron su deuda distritos como Mendoza, que fue precursora en 2004 -antes de que Nación iniciara su proceso de salida del default- con su bono Aconcagua, por u$s 250 millones y logrando 92% de aceptación. Otros casos son Tucumán, con 80% de adhesión para el caso de la reestructuración de los Eurobonos, por u$s 42 millones, también en 2004, y Chaco.
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