La térmica en algunas provincias superó los 41°. En Capital Federal los porteños soportaron una temperatura máxima de 33°.
Producto del agravamiento de los cortes de luz en distintos puntos del país por el mayor consumo disparado por las altas temperaturas -con térmicas ayer superiores a los 40 grados-, industriales y comerciantes amenazan con acortar la jornada laboral (con suspensión de personal) y adelantan vacaciones al ritmo de las pérdidas que ya sufren, mientras que los gobernadores se ven forzados a reducir el horario de trabajo de las administraciones públicas para ahorrar energía.
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La extensión de las restricciones en la prestación -algunas rotativas y otras imprevistas- potenció además el malestar de los miles de usuarios particulares, comerciantes y empresarios afectados (en medio del calor y la temporada turística), por lo que comenzaron a florecer protestas en distintas ciudades, bajo el formato de movilizaciones o cortes de calles.
Uno de los escenarios más graves se vive en Córdoba, castigada por cortes rotativos por la salida de servicio a mediados de enero de la estación transformadora de Malvinas Argentinas.
Sin embargo, y aunque con distinto grado, también se replicaron en los últimos días los tijeretazos en la vital prestación en Santa Fe (ayer Rosario sufrió un apagón que alcanzó a 20 mil usuarios), Mendoza, Chaco, Corrientes, Formosa, La Rioja, La Pampa, el Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, entre otros distritos.
Por caso, el Gobierno de La Rioja multó ayer por casi $ 2 millones a la empresa Edelar ante los «reiterados cortes».
Ayer a la tarde, el Sistema Argentino de Interconexión operó a una potencia máxima de 18.965 megavatios y estuvo a punto de romper el récord histórico para un día hábil, debido a la intensa ola de calor que alcanza a casi todo el país.
Precisamente, ayer la sensación térmica trepó en la Ciudad de Buenos Aires por encima de los 35 grados, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional decretó la «alerta naranja», por la continuidad de las altas temperaturas hasta el sábado.
En paralelo, por caso, ciudades como Bahía Blanca y Junín registraron temperaturas superiores a los 40 grados, mientras que un similar panorama hubo en General Pico (La Pampa), con 40,3 y en Villa María del Río Seco (Córdoba), con 41,6 grados.
Ni siquiera la Antártida quedó exenta de esta instantánea, ya que ayer vivió temperaturas «agradables» cercanas a un grado.
En este marco, el sector industrial entró en estado de alerta en distintos puntos del país, a partir de la discontinuidad que los cortes de energía generan en la producción.
Por caso, en Córdoba, el secretario de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes, Emilio Etchegory, advirtió que «de seguir así, muchas empresas van a empezar a reducir personal». Por su parte, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios remarcó que «las cuantiosas pérdidas ya producidas ponen en riesgo el equilibrio económico de las firmas, que repercutirá en los asalariados».
En sintonía, también las administraciones públicas acortaron el horario laboral para ahorrar energía. Por esa senda marchan, entre otros, los gobiernos de Córdoba y de La Pampa.
Mientras tanto, en tierra cordobesa, ayer la Empresa Provincial de Energía intimó por carta documento a Transener para que antes del 4 de febrero esté funcionando el transformador averiado. Antes, el ministro de Gobierno, Carlos Caserio, había asegurado que la administración de Juan Schiaretti cumplió con las inversiones y había acusado a Transener por la crisis.
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