Mendoza - El subsecretario de Justicia de la provincia, Diego Lavado, admitió ayer que las polémicas declaraciones del ministro de Seguridad, Juan Carlos Aguinaga -quien aconsejó a los vecinos «repeler hasta en forma armada» los desalojos que distintas bandas armadas impulsan para quedarse con sus viviendas-, fueron «desafortunadas». Sin embargo, Lavado intentó justificar los dichos alegando una suerte de «deformación profesional» debida al carácter de abogado del ministro. «A los que hemos estado mucho tiempo en la profesión nos cuesta adecuarnos todavía al rol de funcionarios», agregó. Lavado afirmó que Aguinaga no incitó a defenderse a tiros, sino que explicó, como abogado y como docente, el derecho de legítima defensa que prevé la ley. Admitió, de todas formas, que sus declaraciones fueron desafortunadas en boca de un ministro de Seguridad.
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