Preocupa inflación por suba salarial

Ambito Nacional

Se trata de una delicada situación en vista de que las subas de salarios están a la orden del día en la mayoría de las provincias, donde los gobernadores se encuentran atrapados entre los aumentos que da Nación a su planta estatal -o los que fomenta en el sector privado- y las protestas sociolaborales que estallan cada día por todo el país paralizando la actividad y obligando a elevar sueldos.«Si consiguiéramos parar los aumentos salariales estaría controlada la inflación», advirtió al respecto un ministro de Economía norteño a Ambito Nacional, consciente del efecto que producen la seguidilla de anuncios y medidas salariales sin control.
 También Nación
Al parecer,
ahora Nación dio cuenta de una preocupación análoga a la provincial, aunque en el caso federal apuntaría sólo a los acuerdos privados, como el de los encargados de edificios de propiedad horizontal, que con una suba masiva de sueldos elevó el valor de las expensas y, por consiguiente, del costo de vida, que en junio aumento 0,9% y en seis meses de este año creció 6,1%, lo mismo que en todo 2004.
«En provincias, la inflación no se comporta en forma idéntica que el índice nacional, ya que por ejemplo la energía eléctrica puede estar regulada por la empresa manejada por el Estado local, o los alquileres manejan otros valores», explicó otra fuente de un gobierno del interior.
La situación en las provincias está muy regida por los salarios estatales, y en la mayoría de los casos el principal empleador es el Estado, que deriva alrededor de 50 por ciento de su presupuesto para pagar a su planta.
«En las ciudades donde hay muchos comercios, se notan aumentos de precio al reponer mercadería; influyen en los comerciantes los anuncios de subas salariales a sectores de empleados públicos, que se anuncian con bombos y platillos por los medios», reconocen también desde un Ministerio de Economía provincial, donde entienden que «el aumento de sueldos no es el único factor de la inflación, pero sí es fundamental como desencadenante».
En tiempos electorales, es difícil para los gobiernos contener el gasto salarial al calor del clamor gremial. Comenzando el primer trimestre, la inflación se instala como una preocupación crucial para todos los mandatarios del país que tienen además que cumplir con la Ley de Responsabilidad, la herramienta que controla gasto y endeudamiento, con metas de complicado cumplimiento de no haber control sobre los precios.
Justamente en los últimos días, dos gobernadores asediados por protestas de estatales
-el bonaerense
Felipe Solá y el sanjuanino José Luis Gioja- insistieron en su negativa a otorgar aumentos -al menos por los próximos meses-, en otra demostración de un discurso que si bien es emitido en la gran mayoría de las provincias nunca pudo ser sostenido a lo largo del último año y medio, bajo la presión de las subas fomentadas desde Nación.

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