Mendoza - Un grupo de científicos presentó ayer uno de los descubrimientos paleontológicos más importantes de los últimos años: los restos fósiles del llamado «eslabón perdido» entre los dinosaurios y las aves, que fue encontrado en la localidad mendocina de Malargüe. La Secretaría de Cultura de Mendoza, la Universidad Nacional de San Juan y la National Geographic Society realizaron una conferencia de prensa en el Teatro Independencia de la capital provincial para anunciar de manera oficial y exhibir el hallazgo del primer dinosaurio carnívoro encontrado en el país. «Estos restos fósiles contienen evidencia, como ningún otro hasta ahora, acerca de la estrecha relación evolutiva entre terópodos (dinosaurios y carnívoros) y aves», afirmaron los especialistas durante la presentación.
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El importante hallazgo se produjo gracias a una investigación que comenzó en 1996 en Malargüe, al sur de Mendoza, a orillas del río Colorado. Este descubrimiento fue fruto de un estudio que financió la Nacional Geographic Society, que desembolsó cien mil dólares y ocupó a diez profesionales, informó el diario «Uno». Los investigadores determinaron que el fósil -de 85 millones de años- tiene fosas aéreas como las aves, pero fue un animal terrestre, y aseguraron que eso es una evidencia de la estrecha relación evolutiva entre dinosaurios y aves. El trascendental hallazgo estuvo a cargo de los investigadores del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan Oscar Alcober y Ricardo Martínez, quienes trabajaron junto al paleontólogo de la Universidad de Chicago y miembro del equipo de la National Geographic Explorer, el estadounidense Paul Sereno.
Restitución
El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, por su lado, rescató la importancia de que los restos vuelvan a la provincia, dado que actualmente están en Ezeiza. Los fósiles en cuestión serán trasladados para exposición al Museo Cornelio Moyano de la capital provincial, para luego ser devueltos a Malargüe. Este importante hallazgo refuerza la teoría de que las aves proceden de pequeños dinosaurios emplumados, carnívoros, que aparentemente ya eran capaces de desarrollar un vuelo primitivo. Así lo indica la presencia de alas en ciertos miembros de la familia Dromeosauridae (parientes cercanos de las aves) y en las especies del género Microraptor.
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