La previsible medida por el desembarco de un primer mandatario adquiere, sin embargo, en esta ciudad gobernada por el radicalismo, dimensiones extraordinarias, si se tiene en cuenta la ola de reclamos que desde marzo conmocionan a la provincia natal del Presidente y el dato no menor de que los Kirchner se toparán con una movilización multisectorial de gremios que reclaman nuevas concesiones salariales y ya amenazan con nuevos paros. En mayo pasado, la propia ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, sufrió un escrache a la salida de un restorán céntrico, que terminó por convencer a su hermano acerca de la inconveniencia de exponer el apellido en las urnas. La pareja presidencial tiene previsto encabezar desde las 20.30 un acto con anuncios de impacto -podría haberlos de corte salarial- en el Polideportivo Boxing Club, inaugurado por el propio Kirchner y con capacidad para cerca de 5 mil personas. En un intento de prevenir incidentes y evitar nuevos escraches, los efectivos de seguridad -fundamentalmente gendarmes, cuyo número creciente ya se percibe, según las fuentes- cercarán la zona para vedar el ingreso a indeseables en cinco cuadras a la redonda. Reivindicación Tal como lo anticipó ya este diario, se desarrollará allí una masiva concentración de militantes del Frente para la Victoria (dentro y fuera del complejo, enrejado ya para la ocasión), quienes pretenden obsequiarle al matrimonio una suerte de reivindicación pública tras los apremios que debieron sufrir en la provincia. Se espera, además, que la primera dama -como candidata a la Casa Rosada- termine ungiendo (abiertamente o, al menos, por gestos) al mandatario Daniel Peralta como postulante a la gobernación para los comicios del 28 de octubre. Mientras que la zona reunirá a lo más granado del oficialismo y a adeptos de distintos puntos de la provincia, pocas horas antes -a las 17.30- combativos líderes gremiales iniciarán una movilización por el centro de la ciudad, que en la práctica representa una virtual ruptura de la frágil tregua sellada con Peralta, que mantiene adormecidos los paros hasta el 31 de agosto. Dados los convulsionados aires que signan a esta provincia patagónica -que, por caso, se cobraron la salida de los gobernadores Carlos Sancho y Sergio Acevedo en poco más de un año-, varias fuentes locales consultadas admitieron el temor a que se desaten incidentes. Hay antecedentes inmediatos al respecto. Hace poco más de dos semanas, una marcha de docentes terminó en forcejeos frente a la residencia de la familia Kirchner y de la Casa de Gobierno en Río Gallegos. El pasado 20 de julio, en tanto, el debut de Cristina Fernández en Puerto Santa Cruz como candidata presidencial en el interior se vio opacado por graves incidentes que por esas horas estallaron en Puerto Deseado, en el medio de un conflicto pesquero aún sin solución, que derivaron en el incendio de una decena de plantas del sector A este escenario se suman un enfrentamiento en mayo entre municipales y gendarmes (que derivó en la renuncia de Sancho) y el confuso episodio por el cual un custodio intentó estrellar un camión contra la residencia de los Kirchner. Luego de que el martes la Mesa de Unidad Sindical oficializara la movilización de mañana -con un paquete de reclamos que incluyen una suba del básico, la eliminación del pago del Impuesto a las Ganancias y un repudio a la renegociación petrolera-, se apresuró a reglamentar Peralta la ley que reinstala en Santa Cruz las paritarias, congeladas desde 1991 a instancias de Kirchner gobernador. Dudas Pero el anuncio no alcanzó para desbaratar la marcha, que pone los pelos de punta al oficialismo santacruceño y nacional, al punto de dudar algunos de que efectivamente el viaje del matrimonio presidencial se convierta en un hecho. «La protesta será pacífica y no pretenderá llegar a la zona del Boxing Club», dijeron sin embargo fuentes gremiales. No son los docentes, estatales, judiciales, municipales y legislativos, sin embargo, las únicas fuentes de preocupación. Se apilan además otros potenciales focos de estallido de conflictos, de la mano de -por caso- reclamos en curso de trabajadores pesqueros y petroleros (ver aparte) y de la embestida que la oposición local lleva adelante contra la reciente renegociación de la concesión de la petrolera Pan American Energy, que tiene a Acevedo como el principal crítico. Esta última postal derivó en incidentes el pasado sábado en Chubut, por lo que algunos temen un efecto contagio en Santa Cruz.
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