El intendente Juan de Jesús y el gobernador Felipe Solá sellaron el acuerdo al que se arribó tras varios meses de trabajo ante el crecimiento en la demanda de bienes y servicios urbanos, y un incremento de las solicitudes donde asentarlos, desarrollándose una intensa actividad inmobiliaria que tiende a extenderse sobre la totalidad de las áreas vacantes de la franja costera. La situación diagnóstica compartida por los jefes comunales que también participaron del encuentro con el gobernador -Luis Baldo, de Villa Gesell; Daniel Molina, Necochea, y funcionarios de Pinamar y Mar Chiquita, entre otros- establece que el emplazamiento de las áreas urbanizadas sobre los médanos costeros y la realización de obras marítimas con diseños inadecuados, «rompieron equilibrios entre aporte y desplazamiento de arenas, profundizando los procesos de erosión y el paulatino agotamiento de las playas». También se establece que los municipios que adhieran al documento «deberán definir los límites del núcleo urbano central y de los núcleos urbanos complementarios desarrollados con anterioridad al 30 de mayo de 2006, con la finalidad de identificar las unidades territoriales que servirán de base para el cálculo de las futuras expansiones o la creación de nuevos núcleos» aplicando las nuevas disposiciones.
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