En ese marco, el gobierno pronostica un triunfo aplastante, con guarismos cercanos a 90%. Ese día los puntanos también votarán para definir el nombre de 21 diputados provinciales, cinco senadores provinciales y 55 intendentes y comisionados municipales y concejales. Junto con esta elección se llevará a cabo una consulta popular en la que el electorado se expedirá sobre la reelección indefinida, establecida en el artículo 147 de la Constitución provincial, que también fija en cuatro años los períodos de gobierno. Por este artículo Adolfo Rodríguez Saá gobernó la provincia de San Luis desde 1983 hasta 2001, fecha en la que renunció para ocupar el sillón presidencial por una semana. Escenario El domingo, además, todas las localidades de los nueve departamentos que componen la provincia de San Luis habrán elegido intendentes, comisionados municipales y concejales, a excepción de la Villa de Merlo, donde el intendente Sergio Guardia, de la UCR, aún no ha convocado a elecciones. Días atrás, Rodríguez Saá mantuvo un diálogo con este diario, y entre algunos de los conceptos más importantes se destacan los vinculados al tema de seguridad. Veamos. Periodista.: ¿Cómo está la situación de la seguridad en San Luis? Alberto Rodríguez Saá: Se pudo abrir la agenda del tema de la seguridad con mucha autoridad moral a partir de nuestro plan de inclusión que dio pleno empleo. Tenemos pleno empleo constante desde el segundo semestre de 2003. Esto te da mucha firmeza moral, porque vos sabés que no tenés hurto famélico. Cumplir con la ley no se convierte en una represión al pobre que abusa del hurto famélico. Evaluación P.: ¿Crearon nuevos cuerpos armados? A.R.S.: Nosotros tuvimos un plan de seguridad comunitaria con relativo éxito, era una especie de alarma antidelito que no tuvo el éxito esperado. P.: Una especie de Guardia Urbana... A.R.S.: Sí; son los ojos de los habitantes mirando constantemente. Pero en las ciudades más grandes como San Luis, Villa Mercedes, Merlo, etc., no funcionó así. Estamos con una seguridad comparativamente excelente en relación con la Argentina, pero no es para nada la seguridad que necesitaríamos. Empieza, además, a funcionar en unos días la Policía Caminera. P.: ¿No le dan control de autopistas a la Gendarmería? A.R.S.: No. Nosotros hemos tenido un problema institucional con la Gendarmería y no entra en la provincia de San Luis. La Gendarmería se comportó incorrectamente y eso devino en cortes piqueteros cuando San Luis en su vida tuvo piquetes. Sucedió en la gestión de la Alianza, cuando el radical Walter Cevallos estaba a cargo del área seguridad en el Ministerio del Interior. Razones P.: ¿Las políticas que dicen son exitosas en seguridad o minoridad funcionan porque son buenas o es que hay razones geográficas o de dimensión que provocan pocos problemas? A.R.S.: En San Luis le damos a la gente condiciones óptimas para desarrollarse. Por los 80, con la promoción industrial, llegaron muchos trabajadores de afuera y se conformó una especie de villa miseria. En el acto le dimos los elementos para que se construya el barrio. Nosotros no erradicamos las villas, sino que las radicamos: les damos cloacas, policía, luz, escuelas, infraestructura. Entonces hoy son barrios muy dignos construidos con el esfuerzo de ellos mismos y con nuestro apoyo. P.: Pero no tienen los problemas de las grandes ciudades, que son las que necesitan medidas. ¿Sirven las de la provincia de San Luis? A.R.S.: Nuestro viejo manicomio atendía 500 casos anuales, y cuando se transformó en el Hospital Escuela de Salud Mental, con consultorios abiertos y otro trato, llegamos a las 60.000 consultas anuales. Y allí aparecen los mismos síntomas que en cualquier gran ciudad: depresión, alcoholismo y otras enfermedades.
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