30 de agosto 2006 - 00:00

Se agravan protestas en frontera contra Nación

Un caso que preocupa es el desatado en la frontera salteña. Allí, el gobierno boliviano de Evo Morales debió desplegar un operativo militar para normalizar ayer por la mañana el bombeo de gas hacia el norte argentino. Dicho corte había agravado la conflictiva situación iniciada desde hace siete días, con el bloqueo del paso de camiones por el puente internacional, principal vía de comunicación de la Argentina con los países extra-Mercosur.
El suministro de gas estuvo interrumpido desde las 23 del lunes; a media mañana, la empresa Transredes, operadora del ducto, indicó que la situación se había «normalizado». El bloqueo del gasoducto se produjo en el pueblo fronterizo de Pocitos, cuyos habitantes tomaron una estación de control, en demanda de la anulación de la disposición de la aduana argentina de aplicar una tasa migratoria que «restringe las compras que ciudadanos bolivianos pueden hacer en territorio argentino».
Los pobladores de Pocitos protestan también contra la futura construcción de un puente internacional entre Salvador Mazza y Yacuiba, que entienden que los aislaría, y además, piden que el límite para compras de argentinos se eleve de u$s 50 a u$s 500. Ayer seguían las deliberaciones, tras el ofrecimiento de realizar una reunión, en Buenos Aires, con representantes de ambas cancillerías y el jefe de Gobierno, Alberto Fernández. Por su parte, emisarios del gobierno de La Paz aseguran que serán recibidos mañana por ese funcionario.
Los reclamos bolivianos apuntan directamente a normativas impuestas por la Argentina, que afectan los ingresos obtenidos por medio del comercio. Se calcula extraoficialmente que alrededor de 70% de los subsidios de empleo que se cobran en el norte argentino (unos $ 2 millones mensuales) se gasta en Bolivia.
Mientras tanto, del lado argentino la protesta tiene como protagonistas a comerciantes mayoristas de cereales y comerciantes pequeños, además de la Unión de Trabajadores Desocupados. Aquí, lo que más preocupa es la Resolución 2.048 de la AFIP, que exige que la harina, el arroz y aceite que ingresan a Bolivia por encima del cupo previsto para consumo en la zona deben contar con los trámites de exportación. Al respecto, el intendente de Salvador Mazza, Francisco Ibáñez, ya presentó un recurso de amparo pidiendo que se retrotraiga la medida.
Con este panorama a ambos lados de la frontera, al cierre de esta edición se mantenía el corte del puente por séptimo día consecutivo, así como la paralización del comercio, por lo que se recomendaba no dirigirse a la zona con intenciones de realizar compras.
 Iguazú
En paralelo, la Cámara de Comercio de Iguazú planea cortar el puente internacional Tancredo Neves, que une con Brasil, el próximo fin de semana o el lunes. La pretensión de los comerciantes misioneros es que la provincia negocie exitosamente la exención de la región en el cobro de la tasa migratoria y en la venta de combustible a precio diferencial para extranjeros. Ayer por la noche, se seguía deliberando la posibilidad de suspender la medida, pero todo indicaba que la protesta se llevaría adelante, así como en los puentes internacionales de las localidades de San Antonio, San Javier, Alba Posse y Bernardo de Irigoyen.
Un dato positivo que surgió ayer por la tarde fue la decisión del juez federal de Eldorado, Mario Achiro Doi, quien frenó la aplicación del precio diferenciado de gasoil para los vehículos con patente extranjera (ver aparte).
Si bien el fallo fue muy bien recibido por la Cámara de Estaciones de Servicios y Afines, CESANE, cuyo titular, Faruk Jalaf, entendió que así podía destrabarse el conflicto, fuentes locales indicaron a Ambito Nacional que seguía firme la intención de cortar la frontera, ya que aún no había solución para el cobro de la tasa migratoria.
Desde la Cámara de Comercio de Iguazú, su presidente, Arsenio Prituluk, aseguró que la situación «se complica» cada vez más y cita que el fin de semana pasado hubo una caída de 90% en las ventas en comparación con hace 15 días, antes de la aplicación de las medidas que rechazan.
A su vez, desde la Cámara de Turismo local indicaron que la tasa migratoria está siendo «un factor negativo más para el turismo», ya que «si bien el turista que se aloja aquí no paga, para el pasajero que va a San Pablo (Brasil) influye porque pernocta una noche acá y le sale más caro ir a otro lado». Así lo señaló un hotelero local, preocupado porque la nueva tasa se suma a una temporada que ya fue golpeada por una suba de la tarifa aérea y la escasez de agua en Cataratas.

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