23 de febrero 2004 - 00:00

Se profundiza pelea entre Iglesia y Saá

Allí se concentran testimonios sobre la supuesta comisión de delitos de corrupción de menores por parte de religiosos y documentación sobre irregularidades en la administración financiera en uno de los institutos.Para la Iglesia se trata de una embestida por parte del gobierno luego de la segunda marcha de silencio para rechazar la decisión de quitarle a la Congregación de los Amigonianos la conducción de un instituto.
La última movilización encabezada por sacerdotes, monjas y laicos reunió a cerca de 5 mil personas, según los organizadores. Sin embargo, la Policía estimó que asistieron entre 1.600 y 1.800 personas. Con todo se convirtió en
una de las protestas de mayor adhesión de los últimos años.
«El gobierno de San Luis violó gravemente un derecho humano fundamental: el derecho a la buena fama», sostuvo Lona al salir en defensa de los religiosos Amigonianos de la Colonia Hogar -el instituto de menores que conducían- los cuales consideró que «han sido públicamente difamados de la manera más virulenta posible por el gobierno provincial».
El obispo consideró que «las anteriores difamaciones» contra los sacerdotes» se ha convertido en esta instancia «en un ataque frontal del Poder Ejecutivo, con la posible instrumentalización del Poder Judicial».
Por eso sostuvo que «si fuera así, confiamos plenamente en la fuerza de la verdad» frente a «las calumnias más habilidosamente fraguadas».
El prelado dijo que «esta reacción desorbitada» del gobierno ante las marchas obliga a «poner sobre aviso» a quienes se manifiesten en los próximos días «ante la posible provocación con consecuencias dolorosas».
«El gobierno de San Luis parece estar dispuesto a todo, con tal de acallar las conciencias», cuestionó el obispo.
De todos modos la conducción de la Iglesia Católica instó a «seguir actuando del modo más absolutamente pacífico como hasta ahora» para «aislar a cualquier infiltrado que provoque la violencia».
Como si esto fuera poco, Lona advirtió sobre la posibilidad de que beneficiarios del programa gubernamental Trabajo por San Luis actúen como
«un ejército privado del gobernador como ocurrió el viernes pasado cuando rodearon la vivienda de los religiosos».
Para esta semana la Comisión de Laicos Autoconvocados prepara una nueva marcha de silencio para recuperar la administración de tres institutos de menores.

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