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El Paseo de la Fama en la Hollywood Boulevard de California está cargado de estrellas en la vereda que recuerdan a los astros del cine. Entre todos los actores de carne y hueso, hay una omisión injusta: los autos de las películas que quedaron grabados en la historia, y además de marcar una época se convirtieron en leyenda.
Entre ellos, quizás sobresale uno que fue un fracaso comercial en su vida fuera de la pantalla: el De Lorean DMC-12, que tres años después de que dejara de fabricarse con escasos beneficios productivos, se convirtió en un ícono de los autos de películas por su aparición en Volver al Futuro.
Del coche en cuestión sólo se realizaron 9.200 unidades. El vehículo que se hiciera famoso por trasladar a Marty McFly (Michael Fox) ida y vuelta desde 1985 a 1955 tuvo algunas modificaciones respecto al original. La principal está en la parte trasera, donde los productores del film de Steven Spielberg colocaron el "condensador de flujos", ni más ni menos que el dispositivo técnico que permitía los traslados temporales.
El que sí mantuvo una correlación entre cantidad de ventas y popularidad cinematográfica fue el Volkswagen Sedan que encarnó (o enchapó) a Cupido Motorizado, también conocido como Herbie. El primer vehículo que se utilizó en la saga, que se extendió, con interrupciones, desde 1969 hasta hoy, fue un modelo 1963 del mítico "Escarabajo", como se lo denominó por estos pagos. De color blanco perla, Cupido ganó numerosas carreras ante coches deportivos superiores (con el correr de las décadas esa diferencia se haría más evidente) a pesar del escaso talento de su conductor.
Curioso es el caso del Aston Martin DB5 utilizado por el espía James Bond en Goldfinger (1964). A pesar de que el agente utilizó coches de numerosas marcas a lo largo de su historia, es a ese auto, que conducía Sean Connery, al que más se lo vincula, a pesar de los años transcurridos desde entonces. Tal es así, que son muchas las personas que creen que James Bond siempre utilizó Aston Martin.
No todos los propietarios de un Dodge Charger 1969 saben que entre sus posesiones cuentan con una reliquia. Tal vez, posean al auto más famoso de la historia de la televisión. Es más, si lo pintan de naranja, le agregan un "01" en ambos laterales, la bandera de la Confederación de Estados del Sur en el techo, junto al nombre "General Lee", tendrán una réplica del vehículo de Los Duques de Hazzard. Además, el Dodge Charger 1969 reapareció en 2001 en la película de autos por excelencia de estos tiempos: Rápido y Furioso. Si hay un auto que logró erigirse por sobre el resto fue el Dodge negro preparado y conducido por Dominic Toretto (Vin Disel), que aparece en el capítulo inicial de la saga.
Un camino similar realizó el Mach 5 de Meteoro, gran estrella de los dibujos animados. La primera emisión se remonta a Japón, en 1967, y saltó de la TV al cine gracias a su popularidad. El Mach 5, construido por el padre de Meteoro, es un superdeportivo GT blanco. La silueta anatómica y su parte delantera diseñada con tres puntas tomó forma real para la película de Warner Bros dirigida por los hermanos Wachowski -directores de la trilogía Matrix- que se estrenó en 2008.
Ya en el terreno de los superhéroes, el primer auto cinematográfico de Batman es el mismo que se utilizó en la serie de los años sesenta. Para la película de 1966, el auto que condujo Adam West, el Batman más famoso de todos, fue diseñado sobre la base de un concept car de Ford, el Lincoln Futura. La historia, después, se llenó de batimóviles para cada saga del hombre murciélago.
La lista podría seguir. El recorte siempre es arbitrario. El Ecto 1 de Los Cazafantasmas, el Jaguar de Austin Powers, el Audi de Iron Man, el Gran Torino de los detectives Starsky & Hutch, el reciente Rayo Mc Queen de Disney en Cars o, inclusive, KITT, el auto fantástico -si bien sus repercusiones en cine fueron nulas-, también merecerían un espacio en la lista.