El comportamiento de los consumidores de autos 0km cambió en Europa
Elmercado automotor muestra nuevas señales de transformación impulsadas por factores externos. En las últimas semanas, el aumento en los precios del combustible, vinculado al conflicto en Irán, comenzó a modificar el comportamiento de los consumidores, especialmente en el segmento de autos de segunda mano.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Distintas plataformas digitales reportaron un crecimiento sostenido en la demanda de vehículos eléctricos usados, en un contexto donde los costos de movilidad se volvieron una variable clave. Según datos relevados por la Comisión Europea, el precio promedio de la gasolina aumentó alrededor de un 12%, alcanzando los 1,84 euros por litro en pocas semanas.
Desde el portal noruego Finn.no, el analista Terje Dahlgren aseguró que los eléctricos ya superaron a los diésel entre las opciones más buscadas, reflejando un cambio de tendencia en tiempo real.
El impacto del combustible redefine las decisiones de compra de autos
El fenómeno también se observa en empresas como Aramisauto, donde la participación de autos eléctricos en las ventas casi se duplicó en pocas semanas, pasando del 6,5% al 12,7%. Su director ejecutivo, Romain Boscher, explicó que cada salto en el precio del combustible deja una marca en los consumidores y acelera el interés por alternativas más económicas.
Al mismo tiempo, plataformas como OLX, con sede en Ámsterdam, registraron un fuerte incremento en las búsquedas de este tipo de vehículos en mercados como Francia, Portugal, Rumanía y Polonia. Su CEO, Christian Gisy, destacó que la tendencia ya venía en crecimiento, pero que la coyuntura internacional actuó como un acelerador.
Venta-de-autos
Además del contexto económico, el desarrollo del mercado también juega su papel. La mayor oferta de modelos y la incorporación de certificaciones sobre el estado de las baterías están reduciendo las dudas de los compradores.
Además del contexto económico, el desarrollo del mercado también juega su papel. La mayor oferta de modelos y la incorporación de certificaciones sobre el estado de las baterías están reduciendo las dudas de los compradores.
Así, el escenario actual confirma que las decisiones del consumidor ya no dependen solo del precio del vehículo, sino también del costo de uso, en un mercado cada vez más sensible a los cambios globales.
Dejá tu comentario