Sin grandes saltos en ventas totales, el sector muestra un giro profundo: cae el peso de la producción local y crece la oferta extranjera en un mercado cada vez más competitivo.
Los autos importados ganan terreno en el mercado nacional
Mariano Fuchila
Lejos de mostrar una caída pronunciada o un boom de ventas, el mercado de autos 0km en la Argentina atraviesa una etapa de equilibrio en volumen, pero con un cambio de fondo que altera toda su lógica. Las cifras que difunden ACARA y ADEFA confirman que el nivel de patentamientos se mantiene en línea con el año pasado, aunque esa estabilidad esconde una transformación en la estructura del negocio.
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Incluso del lado industrial, el comportamiento reciente aporta señales mixtas. Durante marzo, la producción automotriz logró apenas una mejora interanual del 0,4%, suficiente para cortar la racha negativa de los primeros meses del año, pero sin marcar un repunte significativo. El dato sugiere una actividad contenida, lejos de un escenario de crecimiento fuerte, pero también sin desplomes.
Mercado automotor: el quiebre en la composición del mercado
Donde sí se observa un cambio contundente es en el origen de los vehículos que se comercializan. La apertura de importaciones modificó el esquema histórico: mientras años atrás predominaban ampliamente los autos fabricados en el país, hoy la mayoría de los patentamientos corresponde a unidades provenientes del exterior.
Este giro no solo responde a una mayor disponibilidad de modelos importados, sino también a una diversificación de la oferta que amplía las opciones para los consumidores. En ese contexto, las automotrices agrupadas en CIDOA ganaron protagonismo y ya explican cerca del 13% del mercado, una participación que crece de forma sostenida.
autos importados
La apertura de importaciones modificó el esquema histórico: mientras años atrás predominaban ampliamente los autos fabricados en el país, hoy la mayoría de los patentamientos corresponde a unidades provenientes del exterior.
Al mismo tiempo, las terminales de ADEFA enfrentan una dinámica diferente. Sus envíos a concesionarios mostraron una caída interanual del 13,5% en marzo, pero el dato más relevante es la fuerte retracción de los vehículos nacionales, con descensos cercanos al 38%. En el acumulado del trimestre, la tendencia se mantiene con una baja superior al 36% para los modelos producidos localmente.
Consecuencias en la industria local
El menor protagonismo de los autos “made in Argentina” impacta directamente en la actividad de las fábricas. Algunas terminales ajustaron sus planes productivos ante una demanda interna que ya no absorbe el mismo volumen de unidades nacionales.
Aunque las exportaciones continúan siendo el pilar de muchas plantas, no todas las compañías tienen la misma capacidad de compensar la caída local con ventas externas. Esto genera un escenario heterogéneo dentro del sector industrial.
El cambio también se refleja en el origen de los vehículos vendidos: Brasil ya superó a la Argentina como principal proveedor de autos dentro del mercado interno, y ahora se suma con fuerza la presencia de modelos provenientes de China.
Aun así, desde la óptica del consumidor, el contexto ofrece ventajas. La mayor competencia entre marcas, sumada a una oferta más amplia, contribuye a mejorar precios y condiciones comerciales.
En definitiva, el mercado automotor no cambió tanto en cantidad, sino en esencia: nuevas marcas, más importaciones y una industria local que busca adaptarse a un escenario completamente distinto.
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