La industria de la movilidad eléctrica suma un avance clave en materia de seguridad. Un equipo de investigadores de la Universidad Tecnológica de Nanjing desarrolló una lámina ultradelgada capaz de soportar temperaturas extremas y limitar la propagación del calor en baterías de autos eléctricos, uno de los puntos más críticos de esta tecnología.
El material, de apenas 2,3 milímetros de espesor, está compuesto por aerogel de sílice, una sustancia con una estructura altamente porosa que contiene más del 99% de aire. Esta característica permite reducir al mínimo la conducción térmica y actuar como una barrera eficiente ante situaciones de sobrecalentamiento.
Pruebas y rendimiento térmico en autos eléctricos
Durante los ensayos, la lámina mostró resultados contundentes: resistió exposiciones de hasta 1.300°C y, en pruebas específicas, logró mantener el lado opuesto por debajo de los 100°C tras cinco minutos a 1.000°C. Este desempeño representa un salto significativo frente a soluciones anteriores, que soportaban temperaturas considerablemente menores.
Además, los investigadores lograron mejorar la resistencia mecánica del material, permitiendo que soporte altos niveles de compresión sin perder eficacia. Esto resulta clave para adaptarse a los ciclos de carga y descarga de las baterías, donde se producen expansiones y contracciones constantes.
En paralelo, grandes fabricantes como CATL, BYD y Xiaomi ya comenzaron a evaluar e incorporar esta tecnología en sus desarrollos, impulsando su aplicación a escala industrial.
Con procesos de producción optimizados —incluyendo reciclaje de materiales para reducir costos—, esta innovación podría convertirse en un nuevo estándar de seguridad, aportando mayor confianza a los usuarios y acelerando la adopción global de los autos eléctricos.
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