La evolución de la movilidad eléctrica suma un nuevo hito con el avance de la carga inalámbrica dinámica, un sistema que permite abastecer de energía a los vehículos sin detenerse ni conectarse a un cargador. Tras experiencias piloto en Europa y Estados Unidos, esta innovación comenzará a probarse en una autopista del estado de Florida.
El concepto ya fue validado en distintos escenarios. En Francia, un tramo de la Autopista A-10, cercano a París, funciona como una plataforma activa de carga bajo el programa “Charge As You Drive”, considerado pionero a nivel mundial. Allí, los autos eléctricos pueden recargar sus baterías mientras circulan, gracias a un sistema de bobinas instaladas bajo el asfalto.
A diferencia de los métodos tradicionales, “no se necesitan cables ni estaciones de carga”, ya que la energía se transfiere de forma inalámbrica desde la carretera hacia el vehículo mediante campos electromagnéticos.
Florida se suma con un proyecto clave
En Estados Unidos, el próximo paso se dará en el estado de Florida, donde la Central Florida Expressway Authority impulsa la construcción de la ruta estatal SR-516, también conocida como Lake/Orange Expressway. Este corredor, de unos 7 kilómetros, incluirá un tramo experimental de carga inalámbrica de poco más de un kilómetro.
Según el organismo, el objetivo es evaluar cómo integrar esta tecnología en futuras infraestructuras viales. “Será una oportunidad única para entender cómo adaptar las carreteras a las tecnologías emergentes”, señalaron desde la entidad.
Las pruebas iniciales, previstas para 2029, se realizarán con vehículos especialmente adaptados. El proyecto también busca mejorar la conectividad regional, reducir tiempos de viaje y potenciar el desarrollo económico en la zona.
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Las pruebas iniciales, previstas para 2029, se realizarán con vehículos especialmente adaptados. El proyecto también busca mejorar la conectividad regional, reducir tiempos de viaje y potenciar el desarrollo económico en la zona.
Además, la iniciativa contempla aspectos ambientales y de planificación urbana, incluyendo áreas de preservación de fauna y mejoras en la evacuación ante emergencias climáticas, como huracanes.
La base tecnológica de estos sistemas ya fue probada con éxito en Indiana, en un tramo experimental desarrollado por la Universidad de Purdue junto al Departamento de Transporte de Indiana. Allí, un camión equipado con un receptor pudo recibir energía mientras circulaba a velocidad de ruta.
El sistema permite transferir hasta 190 kW de potencia sin contacto físico, lo que representa un salto significativo respecto de la carga por inducción utilizada en dispositivos electrónicos.
“La clave está en transformar la ruta en una fuente constante de energía”, explican los especialistas, lo que podría reducir la dependencia de baterías de gran tamaño y eliminar tiempos de espera en estaciones de carga.
Con estos avances, la industria automotriz y de infraestructura comienza a delinear un nuevo escenario: rutas inteligentes capaces de alimentar vehículos en movimiento, una solución que podría redefinir la movilidad eléctrica en los próximos años y acelerar la adopción masiva de los EV.