La industria aceitera volvió esta semana a operar con normalidad dentro del puerto de Rosario, tras un extenso parate de casi diez días, a causa del bloqueo generado por buques con fueloil que no descargaban su mercancía.
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De este modo, las principales compañías aceiteras del país -concentradas en el principal núcleo aceitero del mundo- volvieron a restablecer la plena producción. «Las empresas comenzaron a trabajar normalmente a partir de ayer (por el lunes) luego de que se asignaran nuevas fechas de embarques», informó Alberto Rodríguez, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA-CEC), según publicó el portal Infocampo. «Esperemos que esta situación de normalidad perdure en el tiempo», señaló el ejecutivo.
Unos diez días atrás la mayor parte de las empresas exportadoras de granos y derivados que opera en el Up River de Rosario decidió frenar el procesamiento de granos por lo que señalaron como sucesivos obstáculos oficiales para concretar embarques.
Los exportadores destacaban que hasta la semana pasada se encontraba varada una gran cantidad de barcos cargados con fueloil en los puertos ubicados en la zona de influencia de Rosario. Dichas embarcaciones no descargaban mercadería por demoras en el pago por parte del Estado. Las buenas temperaturas de este invierno motivaron la negativa a concretar la transacción por la fuente de energía proveniente de Venezuela.
«En estos momentos no existen quejas de los empresarios; la actividad se normalizó relativamente a partir del descargo de los buques con fueloil que importó el Estado», aseguraron fuentes de una compañía aceitera.
Aun así, desde el sector aceitero subrayaron que igualmente existe una «incertidumbre muy grande por el desconocimiento que hay acerca de los embarques futuros: nadie sabe qué nivel de actividad tendrá en los próximos meses por el ocultamiento de información que generan las autoridades de la ONCCA».
Las empresas que habían decidido frenar el recibo de granos, pellets y aceites fueron Cargill, Dreyfus y Bunge y las argentinas Vicentín y Aceitera General Deheza.
Por su parte, Osvaldo Salomón, intendente de la localidad santafesina de Chabas, manifestó que «las aceiteras de la zona nos comunicaron que volvieron a producir luego de haber estado totalmente paradas durante varios días».
«Esta medida descomprime un poco el conflicto entre las exportadoras y el gobierno, pero el panorama para adelante es muy negativo», señaló Salomón, y agregó que «hay un nivel de confusión muy grande».
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