A partir de hoy comienza el boicot para impedir la descarga en el puerto de Buenos Aires de productos provenientes de la Unión Europea lanzada por la Sociedad Rural Argentina, en represalia por la decisión de esa comunidad de suspender la compra de carne argentina tras el rebrote de aftosa. El presidente de la entidad, Enrique Crotto, precisó que la medida contará con la adhesión de «los gremios que nuclean a la gente de Unión del Personal Civil de la Nación y de la Aduana».
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Según Crotto, estos gremios «han prometido que no van a despachar los containers con mercadería proveniente de la Unión Económica Europea desde el puerto, y quedará ahí hasta que tengamos una fecha cierta para el inicio de las exportaciones argentinas a ese mercado». El dirigente rural calificó de «una injusticia» la decisión europea de suspender las compras de carne argentina y aseguró que la medida «no tiene ningún sustento técnico».
En ese sentido, Crotto remarcó que la carne sin hueso que se exporta a Europa «no tiene riesgo de transportar el virus de la aftosa». «Me parece que si nosotros alguna vez no nos ponemos los pantalones y tomamos medidas de este tipo, vamos a seguir siendo los patos de la boda», argumentó en defensa del boicot propuesto por los ruralistas.
Exportaciones
Crotto admitió que «no ayuda (a las exportaciones nacionales) la política nuestra de mentir» sobre la existencia del rebrote de aftosa, que habría sido ocultado por las autoridades sanitarias nacionales, mientras la Argentina gozaba del estatus de país libre de aftosa sin vacunación.
«Tampoco creamos que los únicos pecadores acá somos nosotros. Porque la Unión Europea está negando el tema de la 'vaca loca', o lo está ocultando, que es mucho más grave que el de aftosa. O quiere tapar con la aftosa el tema de la 'vaca loca'», acusó. Luego de realizarse el plenario de la entidad en Viedma durante la semana pasada y en relación a la crisis que vive el campo, Crotto dijo que el campo «lo único que le pide al gobierno son reglas de juego claras y que no nos metan la mano en el bolsillo con impuestos distorsivos, para que nos dejen trabajar en paz». El ruralista concluyó que «no me conformo con una cosecha de 65 millones de tone-ladas de granos, porque pienso que podemos sumar otras diez millones de toneladas en los próximos dos años, lo que no es una utopía porque sabemos cómo hacerlo y tenemos la tecnología apropiada».