15 de mayo 2001 - 00:00

Apuntan al turismo rural como opción

Crece el número de estancias que se dedican al turismo rural como una alternativa para salis de la crisi
Crece el número de estancias que se dedican al turismo rural como una alternativa para salis de la crisi
El turismo rural, una salida adoptada por muchas explotaciones agropecuarias para enfrentar la dura crisis que vive el sector, podría representar un negocio de 6 mil millones de dólares, señaló un estudio privado.

Después de un año de experiencia, cuatro planes y varios proyectos que podrían ver la luz, los funcionarios especulan qué pasaría si el campo captara sólo 3 por ciento del gasto turístico total, calculado en un promedio anual de 20 mil millones de dólares.

Alternativa

«La actividad se perfila como una opción que permite convivir con los planteos tradicionales de diversificar el negocio de las explotaciones agropecuarias», sostuvo un informe publicado por la Asociación Argentina de Consorcios de Experimentación Agrícola (AACREA). El gobierno encaró cuatro planes y hay varios proyectos que podrían alumbrar, pero en el orden local la experiencia se limita a la creación de la red de turismo rural (RATUR) y al esfuerzo de unos 400 productores que ofrecen desde servicios de caza mayor y pesca hasta hospedajes en antiguas estancias. En Europa, esta alternativa se desarrolló dentro del concepto de multifuncionalidad de la agricultura, lo que le permite a las autoridades utilizar fondos de planes de fomento, con subsidios anuales que alcanzan a los 2.500 millones de dólares.

«En cuatro años, logramos convertir esta actividad en un complemento de la ganadería de cría, y el coto de caza pasó a representar entre 10 y 12 por ciento de la facturación del campo», explicó Alejandro Pini, productor, miembro de CREA, de la zona semiárida, en el noroeste de La Pampa, y propietario de 10.000 hectáreas de campo en el que recibe anualmente entre 30 y 40 cazadores.

Uno de los motivos que lo llevó a impulsar esta actividad fue la necesidad de ejercer vigilancia sobre los cazadores furtivos.

En ese sentido, comentó que «el coto está inscrito legalmente y sigue las reglamentaciones establecidas sobre la fauna. Además, se accede a los precintos que permiten la caza de una determinada cantidad de cabezas durante la temporada».

Pini explicó que, en su coto, «se puede cazar ciervo colorado, ciervo dama, antílope y jabalí, entre otras especies».

La temporada para la caza de las tres primeras especies se extiende entre el 15 de marzo y el 15 de mayo, pero se puede prolongar hasta junio o julio.