4 de abril 2001 - 00:00

Aumenta la ayuda de la UE para los productores

Bruselas (EFE) - Una ayuda de 242 millones de dólares para compensar las pérdidas sufridas por los ganaderos británicos fue anunciada ayer por la Comisión Europea, como consecuencia de las fluctuaciones monetarias y de la fiebre aftosa. De ese monto global, 134 millones de dólares procederán del presupuesto comunitario, según señaló un comunicado del Ejecutivo europeo.

Las subvenciones acordadas a los productores británicos están destinadas a compensar «las repercusiones negativas de las fluctuaciones de la libra esterlina frente al euro en los precios y las primas de la Política Agrícola Común (PAC)», añade la nota. Las ayudas, que beneficiarán a los productores de leche, vacuno y ovino, permitirán, además, «aliviar un poco a los ganaderos, actualmente enfrentados a graves dificultades como consecuencia de la fiebre aftosa».

La epidemia de fiebre aftosa ya costó alrededor de 154 millones de dólares a la Unión Europea (UE), declaró David Byrne, comisario europeo de Sanidad. Al hablar ante diputados del Parlamento europeo, Byrne subrayó que la cuestión de la financiación de los costos, y otras relacionadas con la vacunación, deberán ser abordadas tras la erradicación de la epidemia, «cuando la crisis esté bajo control».

Vacunas

Varios eurodiputados, entre ellos el bloque parlamentario de los Verdes (ecologistas), preguntaron sobre la posibilidad de aplicar la vacunación masiva a título preventivo, que ya ha sido autorizada de forma muy selectiva en Gran Bretaña y Holanda.

Byrne respondió que «ningún Estado miembro solicitó volver a una vacunación gene-ralizada».

El comisario europeo indicó que se obtuvieron progresos en las pruebas que permiten distinguir a los animales vacunados de los animales portadores de la enfermedad sin vacunar, el principal obstáculo para vender en el exterior esos animales o su carne.

«Esos progresos deben aumentar» y el debate sobre la vacunación tendrá lugar tras la crisis, dijo Byrne.

El número de focos en Gran Bretaña ascendía ayer a 953. En tanto, las autoridades deberán desenterrar ahora 900 vacas y ovejas sacrificadas preventivamente, ante el temor de los agricultores de que los cadáveres contaminen las napas de aguas subterráneas. El «desentierro» comenzará la próxima semana, informó el Ministerio de Agricultura. Asimismo crecen las versiones sobre el ocultamiento de Ingla-terra acerca de la existencia de la enfermedad.

El primer ministro británico,
Tony Blair, viajó por el interior del país para seguir de cerca la lucha contra la fiebre aftosa, cuya epidemia lo obligó a aplazar las elecciones generales y municipales. Blair quiere ver sobre el terreno los esfuerzos de veterinarios, ganaderos y soldados para combatir la enfermedad, altamente contagiosa entre vacunos, ovinos y porcinos.