Brasil busca retener sus mercados externos
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La venta de carne de la Argentina y Uruguay podría aumentar ante el retroceso de Brasil.
Tanto el mercado brasileño como el mercado mundial tratan de evaluar de la mejor manera posible el probable impacto de la evidente tendencia de restricción de las ventas brasileñas en el mundo. Es natural que ocurra un movimiento en los precios y un reacomodamiento de la oferta, dado de que se trata del primer exportador mundial de carne vacuna. Se espera que en el corto plazo Brasil siga perdiendo volumen en sus exportaciones, siguiendo la tendencia ya registrada en el mes de setiembre. Sin embargo, es difícil de creer que el mercado mundial deje de comprarle a Brasil por más de 3 o 4 meses, por el simple hecho de que no hay opciones inmediatas de reemplazo de las mismas proporciones. Pero sin dudas el estado de Mato Grosso do Sul deberá permanecer fuera de las exportaciones, siguiendo las reglas de la OIE.
Mato Grosso do Sul, al registrar casos de aftosa, tendrá prácticamente un año de suspensión de sus embarques y Paraná posiblemente tenga una prueba negativa debido a los casos sospechosos que tiene.
Podemos ver reflejado en estos datos la gran importancia directa que tienen estos compradores en las ventas nacionales.
Siguiendo la tendencia que venían teniendo las compras realizadas por estos países, si se confirman los casos de aftosa en Paraná, podemos inferir que dicho estado, junto con Mato Grosso do Sul, perderán embarques en el último trimestre del año por un volumen de aproximadamente 72 mil toneladas res con hueso, lo que implicaría una pérdida potencial de u$s 109 millones.
En caso de considerar que el estado de San Pablo también perderá sus exportaciones, dado que muchos países han suspendido sus compras en todo Brasil, la pérdida en toneladas sería de entre 110 y 114 mil toneladas por mes en el último trimestre del año.
Para 2006, la potencial pérdida de ganancias dependerá de las condiciones sanitarias de los estados afectados, del trabajo estratégico de los exportadores y de que el gobierno logre la reapertura de los mercados estratégicos, como por ejemplo Egipto.
El impacto internacional de la reducción de las ventas brasileñas es el gran interrogante. Brasil ha venido exportando cada vez más, año tras año, al igual que la Argentina y Uruguay. Los récords alcanzados se deben a la creciente demanda global y a las crisis sanitarias como las de BSE en EE.UU. y Europa. Y no hay demasiadas opciones de reemplazo de la carne vacuna brasileña en la oferta mundial, a no ser que se produzca un cambio inmediato en las pautas de consumo. Sin embargo, la influenza aviar en Asia y ahora en Europa complica este cambio en las costumbres de consumo.
Se espera que el estado de Mato Grosso do Sul permanezca cerrado por un año, pero no así Paraná y San Pablo. En cualquier caso, Brasil tiene los riesgos de cerrar 2005 con pérdidas en el mercado internacional.
La Argentina y Uruguay están al límite de sus exportaciones. Directamente, serán los dos exportadores beneficiados por la pérdida de mercado de Brasil. Sin embargo, hay una escasez de oferta local, y los volúmenes que Brasil no embarcó no podrán ser provistos por estos dos países. De esta manera, es posible que los precios internacionales suban en las próximas semanas.



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