La agregaduría agrícola del USDA acreditada en nuestro país reveló su informe anual sobre producción de oleaginosas y subproductos. El informe del agregado agrícola Philip Shull revela que, en la campaña 2002/'03, los productores vieron prácticamente triplicar sus ingresos por los efectos de la devaluación, arrastrando al sector a su mejor situación financiera en varios años. Esto trajo como consecuencia un incremento de 15% en la producción nacional de soja, que el organismo pondera en 35,5 millones de toneladas. Con referencia a la próxima campaña 2003/'04 la agregaduría estima una producción de 37 mill/t de soja y otra de 4,3 mill/t de girasol. Las exportaciones de subproductos también se incrementarán, en especial los derivados de soja. La capacidad de molienda local se encuentra ya cerca del máximo teórico. El productor ha recobrado capacidad de financiamiento y se encuentra con líquidez para enfrentar la próxima campaña. No hay déficit de tecnología ni tampoco faltan agroquímicos o semillas de alta calidad, prosigue el informe. Además, se siguió extendiendo el área dedicada a soja gracias a la utilización de tierras marginales, tradicionalmente dedicadas a pastura o a otros cultivos, como el algodón. Según datos recabados a analistas privados, la agregaduría estima que 6 de los 21 millones de toneladas de soja que se encuentran sin vender son almacenados en «bolsas-silo», de 200 toneladas cada una. Finalmente, el reporte remarca que la moral del sector agrícola local se encuentra «notablemente alta» y los productores se muestran impacientes por invertir, y varios con aspiraciones de crecer. En referencia a los valores de la tierra de uso agrícola, se consigna que las propiedades mejoraron sus precios entre 5 y 8% con respecto a un año atrás, aunque también se señala el impacto negativo de no permitir ajustar los balances, como se había permitido en otros años de elevada inflación. La representación local del USDA cree que se mantendrán las retenciones de 23,5% a las exportaciones de semillas oleaginosas, pero aun así visualiza un futuro promisorio en el corto plazo para la producción de estos cultivos. Con una situación climática prácticamente ideal, EE.UU. se prepara a obtener importantes resultados en sus cultivos de verano. Todo lo que siga aconteciendo climáticamente en ese país marcará la tendencia de la plaza en el corto plazo. Las dos terceras partes de los cultivos de maíz implantados han recibido benéficas lluvias durante esta mitad de julio y solamente un fuerte cambio en la tendencia actual podría determinar mermas en los rendimientos que justifiquen mayores precios en Chicago.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• Estado
La soja «buena a excelente» alcanzaba esta semana 70% del total de área cubierta, sin cambios respecto de la semana anterior y 52% del promedio de los últimos cinco años. En maíz la situación es similar; los cultivos «buenos a excelentes» alcanzaban 73%, dos puntos por debajo de la semana anterior y sorprendiendo a todos los operadores, quienes esperaban una ligera mejora. El trigo de primavera se encontraba «bueno/excelente» en 75%, tres puntos porcentuales por debajo de la semana previa; el trigo de invierno cosechado en los EE.UU. totaliza ya 64% del área. El buen clima imperante en las principales zonas productoras determinó flojedad en la apertura de los negocios en Chicago, con precipitaciones en el medio-oeste de los EE.UU. de entre 25 a 100 milímetros. Además, los pronósticos para las próximas semanas siguen hablando de buenas condiciones climáticas para los cultivo. Se observa también una menor participación activa de los fondos en el mercado, que seguramente se encuentran migrando hacia plazas más atractivas.
Mientras tanto, los productores sudamericanos, acostumbrados a observar un mercado con tendencia ascendente en los últimos 18 meses, se niegan a convalidar precios inferiores a los máximos, registrados hace poco. En Brasil, la actividad comercial de esta campaña récord disminuyó en el curso de los últimos días, a la espera de mejores valores. Se estima que los productores brasileños ya han liquidado 70% de esta campaña y mantienen esperanzas de poder realizar 30% en el último trimestre del año a mejores precios. De acuerdo a las estadísticas oficiales, durante junio se totalizaron exportaciones de porotos de soja por 1,26 millón de toneladas, el doble de lo exportado en idéntico mes de 2002. El total de las exportaciones agrícolas brasileñas alcanzaron un récord de u$s 13,6 mil millones en el primer semestre de este año y representan 41% del total de las exportaciones de ese país. En nuestro país la situación es bastante similar y los productores siguen reteniendo mercadería a la espera de un repunte en las cotizaciones. El clima en China ha mejorado relativamente, aunque de todos modos la zona sojera del NE del país producirá alrededor de un 10% menos que el año anterior, aún con una siembra 17% superior a la del año pasado. La soja se encuentra prácticamente en estado de floración y si bien los cultivos pueden mejorar relativamente por efecto de las lluvias recientes, han sufrido daños en muchos casos irreparables por culpa del clima seco y caluroso de la primavera. Los rendimientos de Heilongjiang, que produce un tercio de la producción nacional, podrían sufrir un recorte de 20% con respecto a la temporada anterior.
Dejá tu comentario