El área de siembra de algodón registraría una fuerte caída de 57 por ciento durante la presente campaña, llegando a 173.930 hectáreas. Las dificultades económicas de los productores, el difícil abastecimiento de agroquímicos, y las condiciones climáticas, provocaron una reducción en la intención de siembra de los productores. No obstante, el estado general de los cultivos es de bueno a muy bueno, salvo en algunos lugares donde, en función de la fecha de siembra y las condiciones climáticas registradas durante su desarrollo, su situación es «regular», según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.
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En marzo se produjeron precipitaciones de regular intensidad. Las lluvias no fueron generales y existen áreas donde es necesario que llueva con alguna intensidad. En determinadas zonas, se produjeron caídas de botones florales, lo que deter-minaría una disminución en los rendimientos, indicó la Subsecretaría de Economía Agropecuaria.
Algodón
De acuerdo con la información, el algodón sigue siendo de buena calidad, equivalente a grados «C», «C-1/2» y «C-3/4» de 28 mm y un rendimiento en desmote de entre 33% y 34%. Respecto de la cosecha y desmote se estima que en abril la campaña algodonera 2001/02 estará a pleno. Hasta el momento no se conoce con exactitud el número de las plantas de desmote que funcionarán este año, algunos operadores estiman que no superarán las 50, o sea alrededor de 35% y 40% del parque desmotador que existía en la Argentina. Este porcentaje podría ser menor de haberse realizado alguna concentración del desmote en algunas zonas o ciudades, ya que existe la posibilidad de que en determinadas zonas funcionen entre 4 y 6 desmotadoras, número muy cercano a cuando se sembraba en el país entre 650/ 1.000.000 de hectáreas comparado con las 173.930 estimadas para la corriente campaña, indicó la cartera que dirige Miguel Angel Paulón.
Para las calidades mencionadas más arriba, el precio del algodón en bruto, podría estar entre los $ 380 y $ 440 por tonelada sin IVA menos los descuentos impositivos que correspondan, teniendo en cuenta el lugar de entrega y rendimiento en desmote y el mercado al que se destine la mercadería, sea éste interno o externo. En cuanto a las cotizaciones en el mercado internacional, durante la primera quincena de marzo oscilaron dentro de un estrecho rango. El índice A abrió a 41,95 ctvs u$s/libra y cerró a 42,05 ctvs u$s/libra. El índice B, por su parte, se ubicó en 38,60 ctvs u$s/libra al inicio del período y en 39,75 ctvs u$s/libra al finalizar el mismo.
En el transcurso de las dos primeras semanas de marzo, fueron varios los factores que determinaron el aumento de los precios de los futuros del algodón: el incremento de las exportaciones estadounidenses de fibra, las cifras publicadas en el Informe Mensual de Oferta y Demanda del Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA), el reingreso de los fondos de especuladores al mercado, la incertidumbre respecto a la superficie algodonera norteamericana para la campaña 2002/03 y la falta de definiciones sobre la nueva ley agrícola de ese país.
El USDA confirmó un volumen, el más alto de la campaña, de 62.360 toneladas embarcadas durante esos días. Además, se reportaron nuevas ventas, por 24.000 t de fibra. Parte del entusiasmo generado por esta publicación se debió a que China (Continental) figuró con compras por 520 toneladas, aunque se prevé que, en los próximos días, las mismas podrían llegar a 3.300 toneladas. Asimismo, el Informe de Oferta y Demanda correspondiente a marzo mantuvo sin modificaciones las cifras de la producción y el consumo estadouni-dense de fibra de algodón, aumentó las exportaciones en 65.320 toneladas, situándolas en 2.249.000 y disminuyó, en consecuencia, el stock al cierre de la campaña de 1.916.033 a 1.850.713 toneladas. Se estima que Washington incrementará sus proyecciones sobre las exportaciones, por lo que el stock podría recortarse, incluso, a 1.763.000 t. Los analistas más optimistas consideran que las ventas de la exportación estarían en condiciones de llegar al nivel récord del año 1929, esto es, 2.460.300 toneladas.
Por último, el actual debate de la nueva ley agrícola de los EE.UU., que se lleva a cabo en el Congreso, continuó gravitando sobre el mercado algodonero. Actualmente, una comisión integrada por representantes de ambas cámaras está negociando las diferencias existentes entre ambos proyectos de ley, los cuales aumentarían significativamente los subsidios al sector rural, pero con diferentes fórmulas y disparadores para el pago de los mismos.
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