18 de junio 2004 - 00:00

Con la humedad justa

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2005.

Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros.

La siembra de trigo ya comenzó en la zona, aunque con la humedad muy justa. Los campos que se manejan en directa cuentan con humedad suficiente para realizar la siembra, mientras que quienes realizan labranza convencional no cuentan con humedad suficiente, o bien pueden sembrar, pero con el riesgo de pérdida de plantas si no llueve en los próximos 15 días. Las lluvias son de importancia también para recargar el perfil de humedad en los lotes que se destinarán a cosecha gruesa.

Como consecuencia de la abrupta caída de los precios del disponible para la soja (en 60 días cayó 55 u$s/t), y del precio futuro mayo/05 (en el mismo lapso bajó 19 u$s/t), el mercado de arrendamientos se paralizó. Los arrendadores, que tenían una posición de ventaja en la negociación por la sobredemanda, se encuentran ahora con un mercado equilibrado y con arrendatarios que no están dispuestos a arrendar a cualquier precio. Incluso se han cerrado operaciones a porcentaje entre (35 a 45%), con algún pago parcial por adelantado cuenta del mismo.

Tal como refleja el cuadro, los márgenes brutos proyectados de soja y maíz realizados por administración se han equilibrado; el maíz, sin embargo, requiere de una mayor inversión por hectárea.

En cuanto a los márgenes proyectados por arrendamiento en soja, se observa que la rentabilidad y el margen esperados con un rinde de 32 qq/ha son exigüos, y sujetos a quebranto frente a una caída en los rindes, con un rinde de indiferencia de 31 qq/ha. En el caso del maíz, el rinde de indiferencia para este cultivo si se realiza por arrendamiento es de 72 qq/ha.

No hay certezas en cuanto a la producción mundial proyectada, y aún no se sabe si las fuertes lluvias en EE.UU. afectarán sensiblemente la superficie sembrada o los rindes, y los cultivos no han llegado aún a las etapas críticas de definición de rindes. Mientras tanto deberá hacerse un atento seguimiento de los mercados.

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