Córdoba (especial de "La Mañana de Córdoba") - «La Constitución Nacional es letra muerta», advirtió la Sociedad Rural Argentina que concreta desde ayer su reunión anual en Córdoba. En un durísimo pronunciamiento, denominado «Declaración Córdoba», la entidad señaló que «el despilfarro de los escasos recursos públicos que disponemos constituye una afrenta a la inteligencia».
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Los dirigentes ruralistas reclamaron a los organismos gubernamentales respeto al orden constitucional, seguridad interior y evitar los desmanes. Exigieron, además, una reforma político-institucional que «racionalice y torne eficiente el desempeño de toda la administración pública», y pidieron a toda la comunidad compartir esfuerzos para «sortear la amenaza de disgregación social que se cierne sobre nosotros». «La renuncia de Remes no asegura que cambie nada. A mí no me parece que la cuestión pase por un cambio de ministros, aquí hay que tomar decisiones históricas y heroicas, desde posiciones de liderazgo», indicó, enfático, el titular de la entidad, en su visita a Córdoba, donde llegó ayer para participar de la Reunión de Delegados de la entidad, que reúne a más de 250 representantes de sociedades de todas las provincias.
• Participación
La Sociedad Rural definió, además, dejar sin efecto su participación en la medida de fuerza que un conjunto de entidades tiene previsto poner en marcha el 28 de este mes. «Desde la autoridad moral que nos da no ser partícipes ni gestores de la coyuntura político-económica que agobia hoy a la Nación, postergamos las medidas de acción gremial que pensábamos realizar y exhortamos a las entidades colegas a observar nuestra actitud y a tomarse una pausa de reflexión en las reivindicaciones sectoriales.»
El pronunciamiento de los dirigentes rurales fue categórico: «La crisis actual que padecemos no reconoce antecedentes en nuestra tierra. El orden jurídico en general y el estado de derecho en particular se encuentran conculcados. Los principios elementales de convivencia pacífica y civilizada se sacrifican cada día más.
La propiedad privada dejó de respetarse y se violenta de manera creciente. La seguridad personal experimenta un deterioro progresivo. La Constitución Nacional es letra muerta», advirtió la Sociedad Rural desde donde se consideró también que «las exacciones tributarias resultan progresivamente confiscatorias». El dirigente embistió una vez más contra las retenciones agropecuarias, al indicar que «es un impuesto ridículo, que ningún país en serio tiene, más allá de que sea fácil de recaudar, pero no se debe caer en el facilismo de recetas perimidas, hay que proponer y escuchar propuestas y poner en marcha el país definitivamente; así, vamos como el cangrejo, avanzamos retrocediendo».
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