26 de agosto 2002 - 00:00

Dicen en el campo...

• ... que fue muy nutrida la asistencia a los festejos del 118° aniversario de la Bolsa de Rosario, una de las entidades más antiguas del país junto con la Rural (creada en 1860) y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, que acaba de cumplir 152 años. Si bien no se hicieron presentes las máximas autoridades nacionales (no estuvieron, por ejemplo, ni el presidente Eduardo Duhalde ni el ministro Roberto Lavagna), hubo una amplia presencia de empresarios, tanto del sector agropecuario como del bursátil. Repleto del modernísimo y amplio nuevo salón del edificio «inteligente» de Rosario (hasta con asientos ergonómicos), nadie dejó de apreciar el imponente arreglo floral, justo en la entrada, enviado por la Agregaduría Agrícola de la Embajada de los Estados Unidos. Obviamente, no fue éste el motivo de las principales charlas durante el cóctel posterior, que, más vale, giraron en torno a los dichos de Daniel Novak, el subsecretario de Programación Económica de la Nación, quien, además de sorprender al afirmar que «el tipo de cambio 1 a 3,5 es una 'ficción' inversa al 1 a 1", reconoció que la aplicación de retenciones tuvo como principales objetivos «revertir el colapso fiscal y moderar los precios internos», aunque agregó que, «a partir de 2003 'deben' comenzar a bajar las más altas». Para completar, señaló que «el acuerdo (con el FMI) sólo servirá para levantar el 'Veraz' que pesa sobre la Argentina, porque no habrá plata».

... también se comentó bastante el encuentro que a mediados de la semana pasada habían tenido varios de los empresarios presentes, en la quinta de Olivos, con el presidente Eduardo Duhalde y el vicecanciller, Martín Redrado, entre otros. Uno de los temas había sido la propuesta oficial para que miembros de carrera de la Cancillería se incorporaran al staff de las principales empresas. ¿El objetivo?: que aprendan, prácticamente, sobre comercio exterior. La idea no fue considerada como «descabellada» por los directivos, cansados ya de sufrir el desconocimiento que, en general, los diplomáticos de carrera tienen sobre negocios y operatoria concreta. Sin embargo, varios de ellos creen que «éste no es el momento». ¿Tal vez con el próximo gobierno? Naturalmente, estando en Santa Fe, la ampliación y profundización de la Hidrovía a 36 pies, la inauguración (más que atrasada) del puente Rosario-Victoria y la auto-pista a Córdoba, fueron los reclamos más escuchados, aunque también la postergada distribución de la Cuota Hilton fue parte del temario, ya que esta provincia concentra la mayor cantidad de frigoríficos exportadores del país, y ya hay 4 plantas más en lista de espera para poder ingresar en las ventas de carne a Europa. Sin embargo, y a pesar de la ansiedad empresaria, el nuevo secretario de Agricultura, Haroldo Lebed (que tampoco asistió al convite), todavía no se pronunció sobre el manoseado tema, probablemente porque recién va cayendo en la cuenta de los problemas que enfrenta. Entre otros, la falta de «gerenciamiento» del área que le toca comandar y, aunque desde el Ejecutivo ya habrían comenzado a «engordarle» un poco las magras arcas, no pudo remover a ninguno de los subsecretarios, apenas pudo llevar consigo a uno solo de sus hombres de confianza, el veterinario Raúl Vita, como jefe de asesores, y una de las primeras medidas que adoptó, la remoción de varios contratados, tuvo que ser revisada porque, no se sabe cómo, el listado incluía a varios de los pocos que trabajan bien y, encima, eran de los menos onerosos.

• ... que, más que sorprendió -y enojó- el rimbombante anuncio oficial sobre la puesta en marcha de un plan forestal por $ 17,5 millones hecho público la semana pasada. No es para menos, pues mientras hay una deuda oficial de alrededor de 70 millones (buen porcentaje de los cuales eran de dólares) por planes ya ejecutados durante parte del '00, el '01 y este año, por la Ley Forestal, que administra la Secretaría de Agricultura, ahora desde ¡Acción Social!, adonde finalmente fue a recalar el residual de Medio Ambiente que comanda el ingeniero Merenson, aunque depende de la ministra Nélida Doga, lanzan este plan, aparentemente más mediático que efectivo y, en todo caso, descoordinado de las áreas específicas. La incoherencia surge, además, del hecho de que, por lo adeudado ya se destruyeron más de 8 millones de plantines forestales y cerraron media docena de los principales viveros de esta especialidad. Simultáneamente, se perdieron cantidad de puestos de trabajo (más las deudas salariales), ya que los fondos que el Estado sigue sin enviar incluyen no sólo las partidas para las plantaciones, sino también para los trabajos de mantenimiento como podas y raleos, entre otros. ¿Cómo se entiende, entonces, que el gobierno anuncie ahora un programa nuevo, cuando ni siquiera dice cómo resolverá lo que debe?, se preguntan muchos en el sector
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