...que, si de teorías conspirativas se trata, hoy la Secretaría de Agricultura es una verdadera usina. Es que, si bien se sabía que no era un equipo (ya que el secretario, Miguel Campos, fue impulsado por el gobernador Felipe Solá, mientras que los subsecretarios Claudio Sabsay, responde al ministro Roberto Lavagna, y Javier de Urquiza, al presidente Néstor Kirchner), había expectativas de que, al conocerse, pudieran trabajar en forma más o menos homogénea. Sin embargo, no parece ser así y la desconfianza entre ellos está a la orden del día provocando marchas y contramarchas, superposición de funciones y órdenes, y no pocos «vacíos» de gestión difíciles de disimular. Tanto es así que los propios «mandantes» de cada uno de ellos debió interceder en más de una oportunidad o, en otros casos, llegaron a actuar «de oficio» intentando que las cosas no llegaran a mayores aunque, no son pocas las veces en las que, sus propias versiones interesadas, alimentan las llamas de las diferencias... ...que el tiempo y esfuerzo que insumen estas internas serían una de las razones por las cuales desde esa cartera nadie se expidió aún sobre la gravedad de la sequía que asuela vastas zonas del país, y que ya causó pérdidas irrecuperables, tanto en agricultura como en ganadería, sin mencionar los abusos a que están sometidos los productores de las zonas afectadas, especialmente en materia de precios de fletes, pastajes, rollos, etc. tanto es así, que un importante distribuidor de agroquímicos reconocía que «hace 10 días se pararon totalmente las ventas», mientras que un semillero, a su lado, aseguró que ya «bajaron la persiana, pero para que los camiones que salieron con mercadería no puedan volver». Es que la imposibilidad de sembrar por falta de humedad en los suelos ya estaría determinando la devolución de parte de las semillas de maíz de esta campaña. También, la alicaída producción de leche sigue en baja y, aparentemente, sin posibilidades de recuperación ya que, ahora, son las pasturas afectadas por la seca y por la inundación de Santa Fe, las que limitan la oferta de comida que permita un aumento del volumen de leche. Pero, si lo del clima no tiene remedio, en materia de precios sí se puede hacer algo. De ahí que el todavía presidente de CRA, Manuel Cabanellas, reclamara recientemente un «mecanismo de fijación que evite las posiciones dominantes de mercado», aparentemente en alusión a la reciente amenaza de las usinas para bajar el precio a los tamberos, lo que ahora, ante la escasez, obviamente quedó sin efecto. Mientras, las importaciones siguen creciendo (en polvo y fluida).
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... que tampoco la producción de carne vacuna atraviesa su mejor momento y, las pérdidas de cabezas, kilos y preñeces que determinará esta seca, seguramente, harán empeorar los magros índices que ostenta el sector. De hecho, durante la presentación del libro de la Cámara de Consignatarios de Ganado, escrito por el especialista Ignacio Iriarte, éste comentó que mientras en Estados Unidos y Australia los índices de marcación se ubican en 90 por ciento y 85 por ciento respectivamente, en la Argentina apenas alcanzan 70 por ciento. A su vez, dijo, el peso promedio de faena sigue cayendo en forma alarmante, ubicándose ahora en apenas 210 kilos, contra 250 de Australia y 350 de la Unión Europea. Según Iriarte, el 57 por ciento de las explotaciones tiene menos de 200 cabezas, mientras que tan sólo 4 por ciento posee un rodeo superior a los 1.000 vacunos. Esto indica que mayoritariamente se trata de pymes ganaderas, lo que justificaría en parte lo complejo de imponer cambios, sistemas de control, sanidad y, especialmente, mayores costos. Hasta ahora, esta información parece no ser tenida demasiado en cuenta por el Instituto de Promoción de Carnes que, aunque mayoritariamente privado, parece haber adquirido rápidamente los cuestionados esquemas de la órbita oficial, al punto que ya está endeudado y aún no comienza a recaudar. Tanto es así que días atrás, un proveedor se quejaba amargamente porque ni siquiera logra que le digan «dónde» debe mandar la factura. Allí también los dislates están a la orden del día y hasta alguno parece que barajó la posibilidad de pedir un «préstamo» de $ 200.000 al SENASA para afrontar las deudas que ya hay (secretaria, papelería, etc.), mientras seguirían sin acuerdo interno respecto al gerente, y ahora se haría una nueva ronda con algunos de los del «banco de suplentes».
... que Entre Ríos no deja de sorprender y, aparentemente, el actual gobernador, Sergio Montiel, quiere dejar su cargo sin pasar inadvertido, lo que lograría con bastante facilidad, entre otras cosas, si mantiene sin cambios una ley de reciente sanción en esa provincia por la cual se «prohíbe» directamente el desmonte. Es bien sabido que ese estado mesopotámico tuvo en los últimos años un fenomenal avance de la soja en detrimento de los campos naturales y, también, es evidente que puede haber habido excesos. Pero, de ahí a prohibir directamente el desmonte para siembra hay un paso demasiado largo. De hecho, otras provincias como La Pampa o Santiago del Estero ya poseen leyes en la materia para proteger el ambiente y el ecosistema natural, pero en todos los casos se habla de «aprovechamiento racional» de los recursos, se fijan porcentajes de monte que se deben mantener, y especies que no pueden eliminarse, mucho más si, como sucede en Entre Ríos, se trata se zonas húmedas donde el sistema es mucho menos frágil.
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