16 de febrero 2004 - 00:00

Dicen en el campo...

... que, junto con el probable incremento en el costo de la energía (gas y electricidad) y las denuncias de suba en el precio del ga-soil (con la obvia amenaza de paros por parte de los transportistas cuando la cosecha gruesa se está largando), todo lo cual apunta al aumento de los costos en el campo y la agroindustria, hubo en los últimos días bastantes movimientos alrededor de la ganadería, y también por las mismas causas. Por caso, en el Congreso, los senadores -impulsados por los belicosos chaqueños-, realizaron una reunión informativa por el mantenimiento de las restricciones sanitarias a esa provincia después del último episodio de aftosa en el norte del país. Dicen que los legisladores, inspirados por la interna de los dirigentes rurales en aquellos lares (parece que disputan el liderazgo la Sociedad Rural y CRA), amenazan con ir hasta la Unión Europea a plantear lo que, para ellos, es una discriminación. Probablemente porque prevén el escaso resultado que podría tener tal acción, ya dejaron trascender que plantearán al secretario de Agricultura, Miguel Campos, una «compensación» económica por los daños que les causó la suspensión comunitaria que, siempre según los informantes, fue producto de un error del SENASA. La compensación podría tomar la forma de créditos a tasa subsidiada, naturalmente, por la órbita nacional.

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... que no fue éste el único tema de los últimos días entre los ganaderos. Mientras crecen el desconcierto y los problemas por la aplicación de la nueva reglamentación de las caravanas para establecimientos que hacen hacienda con destino a exportación, incluida la cría (se calcula que se requerirán alrededor de 100 millones de estos adminículos por año), parece que se va avanzando en el retrasado trabajo conjunto con los países limítrofes, particularmente impulsado por las provincias norteñas (siempre las más afectadas). El plan, que humorísticamente llaman «patógenos sin fronteras», abarcaría a todas las afecciones animales y vegetales, aunque el epicentro serían la aftosa y el picudo del algodonero. A su vez, esto se sumaría a un plan que elabora Eduardo Duhalde, en su flamante cargo en el Mercosur que apunta en una primera etapa, justamente, a instalar el programa Mercosur sin Aftosa y para el cual contaría ya con una oferta de financiamiento del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), presidido por Enrique Iglesias. Si todo esto es bien manejado, va a ser muy positivo ya que no sólo permitiría avanzar más rápido en la lucha sanitaria, sino que hasta podría abaratar los costos para la actividad, muy jaqueada por la competencia de la soja.

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... que, justamente, estos mayores costos ganaderos son los que tienen a maltraer a los empresarios en los últimos días. «Pensar que era Felipe (Solá) el que decía que el Impuesto a los Ingresos Brutos era retrógrado y había que derogarlo. ¡Claro, eso era cuando estaba como secretario de Agricultura y no como gobernador!», se quejaba un industrial frigorífico al destacar que, por kilo vivo de hacienda faenada, la carga impositiva llega a $ 0,25. Naturalmente, en el monto se incluyen los aportes industriales de $ 0,75 por cabeza al cada vez más devaluado Instituto de Promoción, el IPCV, que va de mal en peor. Tras las diferencias «de peso» con el ruralista Marcelo Fielder para ocupar la gerencia del Instituto, a pesar del consenso que había logrado entre los representantes, las cosas parecen haber vuelto a foja cero y otra vez se apeló a la consultora que ya había fracasado en la selección anterior. De hecho, ninguno de los preseleccionados entonces parece tener quórum (además del fracaso del gerente anterior, Pertierra Cánepa, que ni siquiera había sido propuesto por la consultora) y, para colmo, nadie quiere agarrar el cargo (al menos, entre los consultados). El asunto es que, entre las crecientes quejas de los productores e industriales por aportes cuyo destino parece cada vez más lejos del objetivo original y la falta de conducción y gerenciamiento en que cayó el Instituto, el tema aparece cada vez «más empiojado y no se sabe cómo va a terminar», según reconoció días atrás un dirigente de una de las entidades fundadoras.


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... que la necesidad de diversificar actividades para mejorar los ingresos parece haber llegado a Agricultura. SAGPyA Turismo sería el nuevo emprendimiento del creativo subsecretario Claudio Sabsay, profundo conocedor de las misiones comerciales y los viajes al exterior. La sorpresa se la llevaron los convocados a una reunión para coordinar el viaje a Asia, país al que se pretende venderle carne vacuna y porcina. El encuentro, realizado en la sede de la cartera, tuvo como anfitrión, lógicamente, al propio Sabsay, pero acompañado por el titular de una agencia de turismo especializada en «paquetes» al sudeste asiático, entre otras regiones. El asunto es que para participar de la «misión», parece que era condición excluyente hacerlo por la agencia en cuestión, lo que no gustó a muchos de los presentes que, si se pagan su propio pasaje, pretenden elegir con qué operador turístico hacerlo. Este no sería el caso de la representante de Agricultura ante el IPCVA, Marta Alvarez Molindi (la misma que no se enteró de que los senadores habían votado favorablemente la modificación de la ley del Instituto, sacándole parte de los fondos para destinarlos a la lucha sanitaria), cuyo pasaje sería pagado por Agricultura, a pesar de que son varios los integrantes del IPCVA que concurrirán al viaje por sus propias empresas. Sostienen que el gasto es innecesario, mucho más si se considera que la misión en Asia duraría sólo 2 días.

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... que otros son los problemas que están enfrentando los productores misioneros, especialmente los del té, como consecuencia de la fuerte sequía que afectó al Nordeste. Si bien las condiciones de lluvia estarían mejorando ahora en febrero, la falta de agua en los meses anteriores ya habría causado daños irreversibles al punto que, se estima, la producción tealera registraría una merma no menor a 40% (no menos de 2-3 cortes) y, aunque ahora mejore el estado de las plantas, se sabe que a partir de marzo, con la disminución de las temperaturas, especialmente por la noche, los brotes pierden calidad. Esto preocupa a los secaderos, que temen no poder cumplir con los embarques ya comprometidos desde hace meses, y también que la cosecha se prolongue bastante, al menos hasta las primeras heladas. Como compensación, para los productores, por supuesto, los precios del té se afirmarían, contrariamente a lo que se esperaba a fines del año pasado, cuando las previsiones eran de debilitamiento de la plaza.

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