Dicen en el campo...
-
El campo y su revolución ¿con o sin infraestructura?
-
SanCor formalizó su pedido de quiebra y la decisión ahora queda en manos de la Justicia
* * *
... que no fue éste el único tema de los últimos días entre los ganaderos. Mientras crecen el desconcierto y los problemas por la aplicación de la nueva reglamentación de las caravanas para establecimientos que hacen hacienda con destino a exportación, incluida la cría (se calcula que se requerirán alrededor de 100 millones de estos adminículos por año), parece que se va avanzando en el retrasado trabajo conjunto con los países limítrofes, particularmente impulsado por las provincias norteñas (siempre las más afectadas). El plan, que humorísticamente llaman «patógenos sin fronteras», abarcaría a todas las afecciones animales y vegetales, aunque el epicentro serían la aftosa y el picudo del algodonero. A su vez, esto se sumaría a un plan que elabora Eduardo Duhalde, en su flamante cargo en el Mercosur que apunta en una primera etapa, justamente, a instalar el programa Mercosur sin Aftosa y para el cual contaría ya con una oferta de financiamiento del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), presidido por Enrique Iglesias. Si todo esto es bien manejado, va a ser muy positivo ya que no sólo permitiría avanzar más rápido en la lucha sanitaria, sino que hasta podría abaratar los costos para la actividad, muy jaqueada por la competencia de la soja.
* * *
... que, justamente, estos mayores costos ganaderos son los que tienen a maltraer a los empresarios en los últimos días. «Pensar que era Felipe (Solá) el que decía que el Impuesto a los Ingresos Brutos era retrógrado y había que derogarlo. ¡Claro, eso era cuando estaba como secretario de Agricultura y no como gobernador!», se quejaba un industrial frigorífico al destacar que, por kilo vivo de hacienda faenada, la carga impositiva llega a $ 0,25. Naturalmente, en el monto se incluyen los aportes industriales de $ 0,75 por cabeza al cada vez más devaluado Instituto de Promoción, el IPCV, que va de mal en peor. Tras las diferencias «de peso» con el ruralista Marcelo Fielder para ocupar la gerencia del Instituto, a pesar del consenso que había logrado entre los representantes, las cosas parecen haber vuelto a foja cero y otra vez se apeló a la consultora que ya había fracasado en la selección anterior. De hecho, ninguno de los preseleccionados entonces parece tener quórum (además del fracaso del gerente anterior, Pertierra Cánepa, que ni siquiera había sido propuesto por la consultora) y, para colmo, nadie quiere agarrar el cargo (al menos, entre los consultados). El asunto es que, entre las crecientes quejas de los productores e industriales por aportes cuyo destino parece cada vez más lejos del objetivo original y la falta de conducción y gerenciamiento en que cayó el Instituto, el tema aparece cada vez «más empiojado y no se sabe cómo va a terminar», según reconoció días atrás un dirigente de una de las entidades fundadoras.
* * *
* * *
... que otros son los problemas que están enfrentando los productores misioneros, especialmente los del té, como consecuencia de la fuerte sequía que afectó al Nordeste. Si bien las condiciones de lluvia estarían mejorando ahora en febrero, la falta de agua en los meses anteriores ya habría causado daños irreversibles al punto que, se estima, la producción tealera registraría una merma no menor a 40% (no menos de 2-3 cortes) y, aunque ahora mejore el estado de las plantas, se sabe que a partir de marzo, con la disminución de las temperaturas, especialmente por la noche, los brotes pierden calidad. Esto preocupa a los secaderos, que temen no poder cumplir con los embarques ya comprometidos desde hace meses, y también que la cosecha se prolongue bastante, al menos hasta las primeras heladas. Como compensación, para los productores, por supuesto, los precios del té se afirmarían, contrariamente a lo que se esperaba a fines del año pasado, cuando las previsiones eran de debilitamiento de la plaza.


Dejá tu comentario