20 de marzo 2007 - 00:00

Dicen en el campo...

Eduardo Buzzi
Eduardo Buzzi
  • ... que, «lo único que faltaría ahora es que nosotros tuviéramos que defender la libertad de mercados...», fue el irónico comentario que el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, les hizo a sus pares de las otras entidades del campo, algunos de los cuales parece que se inclinan cada vez más hacia el pedido de « subsidios», «garantía de precios», etc., todos temas que, en general, constituyen más las banderas de los federados que de las restantes entidades. El comentario, sin embargo, es apenas un pálido reflejo del desconcierto que prima entre los dirigentes de las principales entidades del sector ante las « indefiniciones», y no pocas «postergaciones» en la resolución de los problemas que atañen a las actividades de sus representados. Y, aunque en los últimos días se multiplicaron los encuentros con funcionarios oficiales, especialmente entre Luciano Miguens ( Sociedad Rural), Mario Llambías (CRA), el titular de la SAGPyA, Javier De Urquiza, y su ahora formalmente mano derecha, el jefe de Gabinete de Agricultura, Carlos Milisevic, la realidad es que tales encuentros, más allá de lo social, no redundaron hasta ahora en avances concretos. Y como se sabe que «no avanzar es retroceder», el humor del sector entró nuevamente en «tiempo de descuento»..., especialmente después de espectaculares subas en algunos insumos, como los fertilizantes fosforados que de febrero a marzo subieron 35%... ¡¡¡en dólares!!!, y la incertidumbre que se genera alrededor de otros, como el costo final que tendrán los fletes tras las negociaciones sindicales, o el gasoil importado que, según rumores, llegará entre $ 2 y $ 2,10 por litro. «Ni las medidas que no requieren andamiaje técnico, se tomaron», fue la conclusión de un dirigente de segundo nivel respecto de «las promesas» de hace más de un mes, cuando De Urquiza reemplazó a Miguel Santiago Campos. Buzzi, en tanto, destacó que «(esta política) está provocando la mayor concentración de que se tenga memoria, al punto de que con 300 grandes productores se podría hacer todo».

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  • ...que, cada vez aparece más turbio el esquema que rodea a los mercados y, si bien originalmente la ruptura de las estructuras comerciales (y, por ende, de los valores de referencia) se circunscribía a la hacienda vacuna, luego «la ola» alcanzó a los mercados de frutas, de verduras y, finalmente, también contagió a las plazas de granos. Lo concreto es que hoy nadie sabe, al menos en forma oficial y pública, cuales son los valores de referencia para comercializar cualquiera de estos productos. Naturalmente, los mayores cuestionamientos por la situación los recibe el controvertido Secretario de Comercio Guillermo Moreno, aunque cada vez son más los que creen que ni Moreno, ni ningún otro funcionario, puede tomar esas decisiones sin el «visto bueno» de los más altos mandos... Por eso también, mientras algunos hablan de la « salida elegante» del funcionario, otros mencionan su destino «ministerial». En los mercados, mientras tanto, algo estaría cambiando, y no solo por la «flexibilización» en los precios de la hacienda que se está produciendo en Liniers, sino también por ciertos rumores sobre « facilidades» que les estarían otorgando a ese mercado, como para que se recupere más rápido (con las intervenciones oficiales, la oferta llegó a caer más de 50% en esa plaza). El caso es que recién ahora parece que algunos funcionarios caen en la cuenta de que ellos también «necesitan» tener un mercado, y eso justificaría el cambio de actitud.

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  • ... que, mientras el movimiento CREA festeja sus bodas de oro, coincidente con la formación del primer grupo, el Henderson-Daireaux, en el sudoeste bonaerense, a principios de 1957 (poco después de la creación del INTA), no son pocos los que recuerdan los períodos de fuertes avances, especialmente agropecuarios, que registró la Argentina a lo largo de estas décadas, y que permitieron colocarla a la vanguardia de la producción sudamericana. Ahora, sin embargo, fue destronada y no parece haber muchas posibilidades de recuperar la posición en el corto plazo. Por ejemplo, mientras las exportaciones de nuestro país crecieron 81,1% entre 2002 y 2006, las de Chile aumentaron 218,7% y las de Brasil 125,7%, todas fuertemente agroindustriales. A su vez, mientras la agregación de valor por tonelada exportada se ubica en 576/t para la Argentina, asciende a 980/t en Brasil; 1.270/t en Chile y 1.460/t en Nueva Zelanda, lo que muestra palmariamente la agregación de valor que imponen países muy similares a la Argentina, pero con otras políticas, según los datos que fueron aportados por Mauricio Macri durante una charla con productores. Y, contrariamente a los funcionarios que sostienen que en algunos de esos países, como Brasil, la situación del sector es mucho peor que la local, los indicadores mostrarían lo contrario. De hecho, un termómetro claro de la situación es siempre el de la industria de tractores y maquinaria y, en el mayor socio del Mercosur, ese mercado se está recuperando fuertemente, rondando nuevamente las 30.000 unidades anuales. Parte de la fortaleza proviene de la caña de azúcar que, vía combustible, hace 3 años que viene repuntando y absorbe 50% del mercado de tractores. Y, mal que pese a varios, también en este tema de los biocombustibles, Brasil hizo punta hace años con su inmenso programa Proalcohol, para sustituir parte de la demanda de combustibles fósiles, lo que además le posibilitó convertirse en el primer productor mundial de azúcar.
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