7 de febrero 2007 - 00:00

"Dirigencia del campo no se compromete con el país"

Dirigencia del campo no se compromete con el país
«El sector agropecuario tiene un problema de falta de dirigencia capaz de comprometerse con el destino del país, hay poca actitud de diálogo y de desarrollar proyectos comunes con el sector político», sostuvo el consultor Manuel Mora y Araujo.

«Es el sector más productivo del país, pero ve al gobierno como si fuera algo que está, de la misma manera que el clima y la naturaleza, a lo que hay que adaptarse y que no se puede cambiar; no es consciente de que tiene la posibilidad de influir en las decisiones del gobierno», señaló durante los congresos de los CREA de las zonas sur y oeste de Santa Fe de AACREA, acerca de la situación sociopolítica de la Argentina.

«Hay que abandonar la actitud gremialista de protesta para generar propuestas y participar en la toma de decisiones», dijo el consultor.

Manuel Mora y Araujo presentó algunos datos de encuestas de opinión sobre el rol de distintos sectores de la sociedad. De acuerdo con el relevamiento hecho por IPSOS-Mora Araujo, los argentinos tienen una visión positiva del sector agropecuario, considerando que es el mayor impulsor del crecimiento económico argentino. Por esa razón, también es importante que el sector tenga mayor participación en la política, ya que su imagen positiva permitiría que sus opiniones y propuestas sean aceptadas por la sociedad.

«Desde hace 60 años, la Argentina viene retrocediendo comparativamente con respecto a otros países en todos los sectores. Es el país que más cayó en el mundo: en 1950 era la décima economía mundial y hoy está en el puesto 40», agregó.

Según Mora y Araujo «el problema está en la sociedad, que durante un siglo fue de clase media con mucha movilidad y en los últimos 10 a 15 años cambió negativamentecon el aumento de la pobreza». «Históricamente la Argentina tuvo entre 10% y 12% de pobres, pero en los 90 el nivel creció muchísimo, para alcanzar su pico con la crisis de 2001/02.

Actualmente, hay 18% de pobres y 15% de marginales, que en su mayoría no están calificados para incorporarse al mercado de trabajo sin ayuda», apuntó Mora y Araujo.

«El desafío es hacer algo por el 30% que está más abajo en la escala social. Son argentinos a los que hay que generarles planes de capacitación y darles los medios para insertarse y ser competitivos. Por ejemplo, en la ciudad de Rosario hay 200.000 personas pobres, sin trabajo, mientras que tan sólo a 100 kilómetros, en Armstrong, hay escasez de mano de obra para las empresas de maquinaria agrícola. El problema está en que los desocupados no califican para cubrir los puestos vacantes en Armstrong», dijo Mora y Araujo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar