7 de marzo 2002 - 00:00

El agro se benefició con la devaluación

Con las últimas noticias de aplicación de retenciones a las exportaciones de productos primarios y manufacturados, el sector agropecuario volvió a ser un hervidero. Porque a pesar de que existen múltiples inconvenientes en el campo, desde el momento de la devaluación, los agricultores y ganaderos mantuvieron un sereno optimismo por los beneficios que les aparejaba esta medida económica. Pero estas retenciones que aplicó el gobierno nacional a las exportaciones -donde el sector genera el mayor volumen-no van a traer mayores complicaciones para las próximas cosechas.

A pesar de que muchos analistas opinen que el área de siembra disminuirá notablemente en el próximo período o que el sector pasará a tener pérdidas por culpa de las retenciones, es una falacia aviesa. No debemos olvidar que el productor hasta el 20 de diciembre del año pasado vendía su trigo a 100 pesos la tonelada. Hasta ayer, ese mismo trigo lo vendía a 210 pesos la tonelada (110% más). A partir de ahora, con la aplicación de las retenciones cobrará 195/ 198 pesos la tonelada. En definitiva, está vendiendo su cosecha a 95% más en pesos de lo que lo hacía en diciembre del año pasado.

Aumento notable

Muchos dirán que en dólares están cobrando lo mismo, pero lamentablemente para aquellos que enarbolan este argumento, convendría que analizaran que el productor nacional vive, cobra y paga en pesos. Sería bueno saber a cuántos peones o empleados rurales se les duplicó el sueldo en pesos. O cuántos cole-gios, prepagas médicas, clubes y otras instituciones sociales duplicaron el costo de sus cuotas. Y así podríamos enumerar infinidad de gastos que tienen los productores que no fueron ajustados de acuerdo con el cambio del dólar libre. En definitiva, los ingresos en pesos de los productores se ven aumentados notablemente con la devaluación, y los egresos no han aumentado en la misma proporción.

Si bien 75% de los insumos agropecuarios es de origen importado, deben ser abonados al cambio libre -según resolución del Ministerio de Economía-. Se debería realizar un cálculo certero de cuánto representan estos insumos en los costos de producción de las empresas agrícolas. Y todo esto el productor lo sabe bien. Pero, lamentablemente, la dirigencia rural a través de sus entidades aprovecha estos momentos para salir a la palestra, en búsqueda de notoriedad mediática, hablando sobre los problemas que a partir de ahora se generarán en el campo.

Intervencionismo

Ese campo que produce leche, trigo -por ende harina/pany todo lo necesario para la alimentación básica del pueblo pero pocos dicen que el campo goza de cobrar 100% más en pesos de los valores de sus productos. Ahora, los dirigentes se quejan de las intervenciones del gobierno nacional aplicando este tipo de medidas, pero son los mismos que a los gritos pidieron el precio mínimo para la leche o la creación del INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate), dos medidas netamente intervencionistas. Y si fuera por ellos, ya estarían comprándose el traje oscuro para ver si tienen la posibilidad de obtener algo en el reparto de cargos si se creara una nueva Junta Nacional de Granos, o de Carnes. Los argentinos nos hemos cansado de los dobles discursos y de las mentiras. Y los productores agropecuarios son argentinos. El 10% de retenciones a las exportaciones hará que los productores cobren 10% menos sobre sus ventas (pero cobran 90% más que el año pasado). Pero quizá lo que más está molestando al productor es esa falta de seriedad que caracteriza a algunos dirigentes políticos. Porque bien todos recuerdan los dichos del Presidente, del ministro de Economía, del ministro de la Producción y del secretario de Agricultura cuando dijeron públicamente que no pondrían retenciones a las exportaciones agropecuarias. En algún país extranjero, los funcionarios que hacen estas cosas hubieran renunciado. En la Argentina, desconectan los celulares. Esto es lo que encoleriza y desilusiona al hombre de campo, que a pesar de todo seguirá apostando al trabajo, el esfuerzo y la perseverancia, haciendo lo que mejor sabe: producir.

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