«La campaña de los EE.UU. sigue su curso. Las demoras en la implantación de maíz ya no son fácilmente recuperables y entonces asistiremos seguramente a una ligera reducción de área que se trasladará a soja en algunos casos, allá donde las rotaciones lo permitan. El comienzo de este ciclo se ha venido complicando con el correr de las semanas y esto ha puesto bastante nervioso al mercado que esperaba, desde el comienzo de la implantación, cifras de producción nada despreciables», sostiene el informe semanal de Panagrícola. En la Argentina, ya se recolectó 80% del área dedicada con maíz, 93% del sorgo y 90% de la soja, según lo consignó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su último informe. En trigo, ya se encuentra sembrado 8% del área, con un marcado atraso con respecto al año anterior, cuando se encontraba cubierto 20% del área.
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«La clave de la reciente mejora evidenciada por el mercado de proteínas vegetales en el mundo hay que buscarla por el lado del escaso ritmo de ventas de Sudamérica, fundamentalmente en nuestro país. Brasil ya cosechó toda su área con una producción menor con respecto a lo esperado tres meses atrás y no obstante superior a la del año anterior en casi 5%», indica el informe de Panagrícola. En la Argentina, la relación entre el peso y el dólar determinó una fuerte retención de mercadería durante todo el período de recolección, que aún hoy subsiste. De todos modos, el clima del «midwest» estadounidense se mostró más benigno a principios de esta semana, lo que determinó una flojedad inicial en el mercado de Chicago. Temperaturas más altas y ausencia de lluvias son requeridas para finalizar bien la implantación de la soja y ayudar a su nacimiento. En maíz, con las semillas ya implantadas en 98%, y en soja en 88%, el mercado comienza a concentrarse en el clima de julio y agosto, así como también en el esquema de demanda para este año calendario.
• Incremento
Según la ONIC, de Francia, el uso de granos forrajeros en toda Europa se incrementará en 3 millones de toneladas durante este ciclo agrícola, totalizando los 118 millones de toneladas. El incremento llega en un momento poco oportuno, en el que la producción europea de estos granos ha disminuido, particularmente en trigo, con una expectativa de 11 millones de toneladas menos que en la campaña 2000-'01 y en cebada, con una disminución de 2,5 mill/t. También crecerá el uso de harina de soja. Sin embargo, los precios de los granos forrajeros no tuvieron mejoras por las masivas importaciones de granos de los países del Mar Negro. Además, el informe consigna la política restrictiva de la CEE en el otorgamiento de licencias para exportar trigo y cebada, en los primeros once meses de la campaña que finalizará el próximo 30 de junio fueron 40% y 50%, respectivamente, inferiores a los de la campaña precedente.
El USDA reveló el miércoles pasado el informe de oferta y demanda mensual. En él se produjo un nuevo recorte en la producción total de trigo en los EE.UU. de algo más de 3% y en la parte más baja de las estimaciones privadas previas al informe.
Así, la cosecha de trigo norteamericano totalizaría los 49,6 millones de toneladas. El trigo de invierno en los EE.UU. ya se encuentra recolectado en 9% y el mercado está apostado a un deterioro en los rendimientos aún mayor al actual. Según los datos oficiales revelados, ésta será la peor cosecha de los EE.UU. desde 1978. A nivel mundial, la oferta total de trigo cae este mes 1% con respecto a mayo y la nueva estimación global es de 589,8 mill/t, con una sensible disminución en los stocks finales que caen 4% con respecto a lo ponderado el mes anterior. El USDA redujo además su estimación de producción de trigo de Australia, de 24,5 millones de toneladas a 23 millones. Sin embargo, el órgano oficial de ese país fue aún más drástico al reducir su estimación productiva de 23,97 millones de toneladas a 20,5 millones.
En maíz, los EE.UU. reducen su producción en 3% con respecto a mayo y estiman ahora una producción de 245 mill/t. La demanda total (doméstica y externa) permanece prácticamente sin cambios con respecto a mayo, pero como consecuencia de la menor producción estimada los stocks finales declinan 16,5%, lo que impulsó la mejora de la plaza de Chicago. En el mundo, la oferta total de maíz cae 1,4%, con una producción esperada de 606 mill/t.
En soja, los EE.UU. esperan crecer productivamente y el informe reveló un incremento de 0,7% con respecto a lo revelado en mayo. La cosecha de EE.UU. llegaría a 78,1 millones y como consecuencia de ello los stocks finales crecerían ligeramente. En el contexto mundial, la producción de soja crece 0,16% y la nueva estimación es de 183,8 mill/t. Para nuestro país, «el USDA mantuvo todas las proyecciones del mes anterior, o sea que estima una producción de trigo 2001/'02 de 16,5 mill/t, una de maíz de 11 millones y lo alcanzado en soja totalizaría los 29,5 mill/t», concluyó el informe de Panagrícola.
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