23 de marzo 2001 - 00:00

El trigo late al ritmo de "urgencias" de Brasil

El futuro del comercio de trigo con Brasil enfrenta algunos interrogantes surgidos de medidas políticas tomadas por el mayor socio en el Mercosur. Por un lado, parece inminente, quizás a fines de marzo, la entrada en vigencia de una nueva normativa de clasificación de calidad para la comercialización del trigo en el mercado brasileño, que eliminaría la denominación «debajo del padrón» equivalente a un grado 3 de nuestros parámetros.

De esta forma, toda mercadería con un porcentaje de materias extrañas e impurezas superior al límite de 2% sería rechazada, según informó la consultora Granos del Paraná SA.

Esto podría generar algunos problemas con partidas de origen argentino, ya que si bien el grado 2 del cereal argentino, base de comercialización en exportación, tiene una tolerancia de cuerpos extraños de 1,25%, la utilización de zarandas diferentes en ambos países puede llevar a que exceda el límite para su comercialización en Brasil. Es importante tener en cuenta que esta nueva normativa es favorable al ingreso de trigos canadienses y americanos, países que utilizan el mismo tipo de zaranda que en Brasil y que coincidentemente, además, acaban de levantar la restricción impuesta a la compra de carnes originadas en el país sudamericano, indicó la consultora que conduce Eduardo de Achával.

Paralelamente, el secretario de Agricultura del estado de Rio Grande do Sul está solicitando al gobierno central la declaración del cierre de las fronteras estatales para el ingreso de trigo, arroz, soja, maíz y alfalfa provenientes de la Argentina y Paraguay como medida precautoria para evitar la propagación de la aftosa.

Esto copia una actitud similar tomada por varios países importadores de trigo europeo contra la mercadería proveniente de la Unión Europea (UE), la que fuera minimizada luego de una declaración de la Oficina Inter-nacional de Epizooteas (OIE) en la que se consignaba que los granos no eran transmisores del virus de la fiebre aftosa.

Restricciones

El estado de Rio Grande do Sul ha sido en los últimos años uno de los principales promotores de medidas restrictivas para el ingreso de granos importados, destacándose en tal sentido la acción contra las importaciones de maíz argentino, por presumir que era material transgénico, durante el año 2000.

Claramente, según cómo prosperen ambas acciones, el precio del trigo argentino podría verse afectado, ya que aún el país debería colocar un remanente exportable del orden de las 4 millones de toneladas, las que el mercado piensa exportar a Brasil. En principio, las necesidades de importación de Brasil para lo que resta del ciclo se ubicarían dentro del rango de los 4,5/5,0 millones de toneladas, y con el mantenimiento del
Arancel Externo Común del Mercosur, es dificultoso que a los molineros brasileños les cierren los números para optar por compras en otros orígenes fuera de la Argentina por un volumen mayor a los 600 millones, debido al diferencial de precios que debería pagar. Por lo tanto, es de esperar que el gobierno brasile-ño trate de conciliar estas presiones internas con sus necesidades de abastecimiento externo y, en este contexto, retener oferta a la espera de mejoras precios.

Sin embargo, estas noticias deben ser evaluadas como un alerta para la evolución futura de los precios, debiendo establecer un atento seguimiento de su desarrollo durante las próximas semanas.